Una conjunción de hechos colocaron a la provincia de Mendoza en el centro de atención del Gobierno Nacional

Tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que avaló la postura de la Ciudad de Buenos Aires respecto de la presencialidad en las clases en todos los niveles, y que otorgó a Rodríguez Larreta un triunfo desde lo político; generó -que por arrastre- el Gobernador Rodolfo Suárez adquiriera un protagonismo nacional impensado.

EL Gobierno de Mendoza había tomado idéntica posición desde antes de la disputa entre CABA y la Nación por el DNU -hoy vencido y renovado, pero que genera el precedente jurídico ante futuras acciones similares- y que suspendía la asistencia de los alumnos a las clases en todo el país.

Aunque la decisión de Suárez en Mendoza respecto del tema fue tomada en silencio, en el marco de la primera oposición manifiesta ante una decisión nacional en el marco de la pandemia, la disputa en Buenos Aires que llegó a la Corte Suprema generó la atención nacional sobre nuestra provincia.

Hoy, el mismísimo ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, colocó a Mendoza en el centro de la escena nacional al mencionarla como ejemplo de las dos únicas jurisdicciones que no consensuaron con el gobierno nacional la polémica medida.

Las declaraciones del ministro fueron al término de una nueva asamblea del Consejo Federal de Educación, en la cual se aprobó por resolución las categorías del DNU presidencial que disponen “la suspensexpresó que “todas las provincias, menos la Ciudad y Mendoza, aunamos una mirada común que pone el eje en fortalecer nuestro sistema educativo, la presencialidad con protocolos y habilitando la suspensión cuando hay alarma epidemiológica”.

“Frente al momento que se transita hay que suspender momentáneamente la presencialidad”, insistió el funcionario nacional, en un día donde la Corte Suprema de Justicia está en el ojo de la tormenta tras su fallo respaldatorio al gobierno porteño, que pidió se respete su autonomía y decisión frente al DNU. ión de clases presenciales donde haya alarma epidemiológica“.

Tras aclarar que además del GCBA, Mendoza es el otro distrito que también elige no acatar el DNU, Trotta subrayó que “nadie celebra” que los chicos y chicas se queden sin clases en las escuelas y, de hecho, arguyó que el Gobierno nacional fue el que impulsó la vuelta en febrero, cuando la situación epidemiológica era otra.

Por otra parte, el ministro de Gobierno de Mendoza,  Víctor Ibañez valoró la sentencia y su impacto en las decisiones que ha ido tomando la Provincia durante la pandemia: “Lo trascendente es que Mendoza, en la práctica, en los hechos, ha interpretado los decretos respetando el sistema federal, las atribuciones concurrentes y el margen que le corresponde de sus atribuciones en esta materia. Y lo más importante es que lo hemos hecho sin judicializar la cuestión“, ponderó.

Ibañez consideró que “hemos dado solución a las cosas” sin necesidad de plantear judicialmente la autonomía de Mendoza para ejercer su potestad sobre las políticas educativas. Así, para el ministro de Gobierno “se sienta un precedente“.

“Implica plantear en el marco de la pandemia y aún en situación de emergencia, que la emergencia no alcanza para pasar por encima de atribuciones federales, pero respetando las facultades concurrentes”, argumentó el funcionario.

A partir de ahora, con la última instancia cumplida en el máximo tribunal del país, lo que resta entonces será propio de las habilidades políticas de la Casa Rosada y las provincias. “Indudablemente, esto pone al Gobierno nacional en la necesidad de articular con todos los actores del sistema federal las decisiones que se van adoptando. Es una directriz que habla sobre el federalismo argentino”, sostuvo Ibañez.