El Gobernador fue consultado hoy en relación a la situación procesal del juez federal Walter Bento, imputado por presunto cobro de coimas para beneficiar a detenidos, ha generado un sismo puertas adentro de la Justicia y genera incertidumbres respecto a temas concretos. Por ejemplo, se trata del magistrado con competencia electoral en la provincia de Mendoza y este año habrá elecciones.

Cuando le preguntaron sobre su sensación sobre el caso, el gobernador admitió su preocupación pero prefirió no explayarse demasiado. “Cuando hay una instancia judicial abierta la política tiene que callarse y es la Justicia la que tiene que hablar y resolver“, subrayó el jefe del Ejecutivo.

Todo lo que haga a la institucionalidad y las sospechas que pueda haber sobre una institución me preocupa mucho como argentino. Me preocupa como mendocino. Eso no es bueno“, adhirió Suarez.

Bento está siendo investigado como presunto líder de una asociación ilícita que se dedicaba a extorsionar a personas procesadas para beneficiarlas a cambio de dinero. Según el fiscal Dante Vega, existen pruebas suficientes para demostrar cómo de forma arbitraria el juez beneficiaba a distintos detenidos con cambios en las imputaciones o dictando la falta de mérito.

Según testigos, abogados pedían coimas que llegaban a los 200 mil dólares para que el “primo” -como se identificaba al juez- los favoreciera con sus decisiones y les permitiera salir en libertad.