La muerte de la joven política mendocina, presidenta de la Juventud Radical de La Paz, reavivó el enfrentamiento entre los grupos pro-vida y los pañuelos verdes.

La Justicia provincial investiga si María del Valle González López, de 23 años, murió en el hospital Perrupato de San Martín producto de una mala praxis tras una Interrupción Voluntaria del Embarazo que se habría realizado la semana pasada en el nosocomio Arturo Illia de La Paz.

La causa está caratulada como “averiguación de muerte” y si bien en un principio la investigación quedó a cargo del fiscal de Santa Rosa Gustavo Rosas, pasaría a la Unidad Fiscal de San Martín, al frente de Oscar Sívori.

El hashtag #MurióPorAbortoLegal, que se convirtió en tendencia este lunes por la mañana.

Según trascendió, tras tomar el misoprostol prescripto en el nosocomio paceño, la joven presidenta de la Juventud Radical de La Paz, comenzó con dolores abdominales muy fuertes y habría ingerido analgésicos.

La Ley 27.610 establece que es obligación del sistema de salud brindar a la paciente “información sobre el procedimiento y cuidados posteriores“, “atención de la salud durante todo el proceso” e “información y provisión de los métodos anticonceptivos disponibles“.

Sin embargo, una de las hipótesis que cobró fuerza en las últimas horas es que González no habría tenido el seguimiento médico correspondiente. 

La Justicia espera el resultado de la necropsia de la joven -que se conocería este lunes por la tarde-, al tiempo que se analiza la historia clínica que secuestrada en el hospital, para determinar o descartar si hubo negligencia médica.

Estas pruebas servirán para establecer si González tenía alguna patología de base que contraindicara el uso de misoprostol. En principio, el fármaco utilizado para inducir el aborto permite realizar el procedimiento en forma ambulatoria y segura.