Debido a la alarma generada por la diseminación por el mundo de la cepa Delta del coronavirus, el Gobierno decidió que a partir del lunes próximo sólo podrán ingresar desde el exterior a la Argentina por vía aérea 600 pasajeros por día, un equivalente a apenas dos aviones completos. La limitación, que se enmarca en el DNU que extendió las restricciones por la pandemia, se mantendrá al menos hasta el próximo 9 de julio. Junto con la prórroga del resto de las medidas vigentes, las novedades fueron publicadas en el Boletín Oficial.

Florencia Carignano, directora nacional de Migraciones, habló sobre las restricciones para quienes regresan al país y afirmó que siguen aplicandose porque “se privilegia la actividad interna y a los argentinos que se tienen que vacunar”

Desde este lunes 28 de junio habrá modificaciones en las fechas de los vuelos debido a este cupo, que reducirá los regresos para mejorar los controles y monitorear todos los arribos.

Por ese motivo advirtió que aquellos que decidan de todos modos salir del país, es muy probable que no regresen en la fecha estipulada: “no veo dónde está el problema de las medidas. Las personas no salieron obligadas del país. Aceptan las responsabilidades económicas y la manera en que el Estado va a imponer su regreso”, siguió la funcionaria. Además recordó que “cuando uno decide irse en pandemia al exterior sabe que se pueden cerrar o abrir fronteras. No es algo nuevo”.

“Es bueno que la gente se vaya a vacunar afuera porque deja una vacuna libre acá pero ahora necesitamos retrasar la llegada de la (variante) Delta. No es un problema que alguien vuelva más tarde de sus vacaciones”, indicó Carignano

Al ser consultada sobre que ocurrirá con las personas que den positivo al llegar al país explicó: “las provincias van a decidir en qué lugar se realizará el aislamiento obligatorio” y advirtió que “si alguna persona da positivo, será aislado en un hotel junto a sus contactos estrechos”.