El equipo argentino superó a los de Nueva Zelanda por 25 a 15 y se llevó los tres puntos en el estadio Bankwest de Sydney, Australia.

El apertura argentino, Nicolás Sánchez, fue la máxima figura, al anotar todos los tantos de la Argentina mediante un try, una conversión y seis penales.

Hasta este partido el historial favorecía casi en su totalidad a los All Blacks, que habían ganado 28 de 29 encuentros entre sí. El único asterisco positivo para Argentina había sucedido hace más de 35 años: el 5 de noviembre de 1985 en el estadio de Ferro, Los Pumas igualaron en 21 con los neozelandeses, gracias a una actuación histórica de Hugo Porta, que marcó todos los puntos albicelestes.

Argentina’s Pablo Matera makes a run at the defence during the Tri-Nations rugby test between Argentina and New Zealand at Bankwest Stadium, Sydney, Australia, Saturday, Nov.14, 2020. (AP Photo/Rick Rycroft)

Es un gran día para todo el rugby de la Argentina. Trabajamos muy duro. Estamos acostumbrados a esto. Todo es difícil en la Argentina y este es uno de los momentos más difíciles para nuestro país, así que queríamos mostrarle a la gente que si pelean por lo que quieren van a obtener aquello por lo que lucharon”, dijo el capitán del equipo, Pablo Matera.

Argentina’s Nicolas Sanchez attempts a drop goal during the Tri-Nations rugby test between Argentina and New Zealand at Bankwest Stadium, Sydney, Australia, Saturday, Nov.14, 2020. (AP Photo/Rick Rycroft)

El apertura argentino hizo gala de su eficacia ante los palos, ante la extraña indisciplina defensiva de los All Blacks, que cometieron muchas faltas. Así, a los 5 minutos, el tucumano marcó el primer penal y abrió el marcador. Poco tiempo después, Richie Mo’unga igualó, pero el resto de la primera mitad fue todo para Los Pumas. Sánchez volvió a poner a la Argentina en ventaja con un try y la respectiva conversión y, antes del descanso, estiró con otros dos penales para irse 16-3 al entretiempo.

En la segunda mitad, Los Pumas volvieron a pegar primero con otros tres puntos, cortesía del tucumano. Luego llegó el único momento de dudas del partido, cuando Nueva Zelanda logró su primer try por intermedio de Sam Cane (además, los de negro sumaron la conversión). Sin embargo, cinco minutos después el apertura argentino marcó otro penal y devolvió la tranquilidad, con un 22-10 a favor. La última patada de Sánchez y el segundo try de Nueva Zelanda decoraron el resultado, que ya estaba sentenciado por el corazón y el buen juego de los argentinos.