El próximo viernes vence el DNU vigente.

Ante el aumento de casos de coronavirus en Argentina, el Gobierno analiza adelantar el horario de cierre y prohibición de circulación. A su vez, planea disminuir la cantidad de actividades permitidas, siempre con el objetivo de detener el avance de la pandemia en el país.

Por otra parte, Horacio Rodríguez Larreta analiza un cierre total en CABA y no descartaría cerrar las escuelas.

El presidente Alberto Fernández estudia replicar el modelo de restricciones de París, una de las pocas ciudades que logró frenar la curva de casos. Cabe recordar que recientemente volvió de su gira por Europa y vio que en París las calles se vaciaban a las 19 horas, por lo que se piensa que ese podría ser el nuevo límite.

En ese marco, las versiones indican que se apunta a un fuerte cierre de actividades, ya que el panorama epidemiológico no da respiro. Con las primeras restricciones se logró amesetar el promedio de casos diarios en 20.000, una cifra alta, pero en los últimos días comenzó a crecer en todo el país.

Para evaluar las opciones, el Presidente se reunió en Casa Rosada con dos de sus funcionarios de máxima confianza, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y la secretaria Legal y Técnica Vilma Ibarra, y analizar en forma conjunta qué medidas tomar.

El punto de urgencia está en la toma de decisiones antes del viernes, día en el que vence el decreto que estableció las actuales restricciones, dado que el grupo de expertos que asesora al Presidente recomendó endurecer las restricciones.

En distintos momentos, Alberto Fernández mostró su intención de avanzar en esa dirección. Durante su gira en Europa compartió un video en el que se podían ver las calles parisinas totalmente vacías a las 19 horas, cuando todavía se podía ver luz del día. Y este domingo, dijo que las restricciones “son muy necesarias”.

Además, el Gobierno espera que la “ley pandemia” esté sancionada para la semana próxima, para poder regular las restricciones automáticamente. Fernández planteó que “si no está la ley, la única alternativa es que un DNU vuelva a poner en vigencia las restricciones“. Entre otras medidas la iniciativa suspende las clases presenciales en los distritos bajo alarma epidemiológica, previa consulta con las autoridades locales, entre las cuales se encuentran muchos departamentos de Mendoza.

Juntos por el Cambio rechaza el proyecto, ya que advierte que el Presidente busca tener “superpoderes”.

No obstante, el mandatario explicó que aunque en las últimas semanas hubo “una suerte de amesetamiento” de los contagios” y que “hay que “bajarlos más”. Sostuvo que “en muchos lugares que renegaron de los cierres tienen singular crecimiento de casos” y aclaró que no está “empeñado con que los chicos no vayan a clases“, sino “muy dolorido” por haber tenido que tomar esta medida.

Por otra parte, Horacio Rodríguez Larreta analiza un cierre total y no descartaría cerrar las escuelas.

Según trascendió, estarían evaluando endurecer las restricciones que se encuentran vigentes actualmente  y podrían llegar a cerrar las escuelas.

Lo estamos evaluando. Nada está descartado“, habrían afirmado desde el Gobierno de la Ciudad. Una fuente de las autoridades porteñas hizo referencia a la posibilidad de cerrar las escuelas si no se vislumbra una baja en la cantidad de casos nuevos detectados diariamente por Covid-19. Las autoridades porteñas creen que los próximos días serán claves para determinar si se endurecen las restricciones o se continúa gestionando con las mismas medidas.

“Necesitamos seguir bajando los casos”, afirmó el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, en diálogo con TN. A su vez, afirmó: “En los últimos tres días, los contagios, que habían descendido, volvieron a aumentar. De acuerdo con lo que veamos en los próximos días vamos a proponer medidas, pero lo importante es que bajen los casos”.

Por otro lado, Quirós reiteró que la presencialidad en las escuelas no es un motivo central de contagios y que el gobierno porteño buscará mantener las clases presenciales. “Los contagios se producen, sobre todo, en encuentros sociales, familiares o laborales en lugares cerrados”, insistió. De todos modos, en la Ciudad de Buenos Aires se mantiene la posibilidad de cerrar en caso de que resulta necesario.