La marcha – un drama humano en movimiento- originada en Honduras, pretende llegar al territorio estadounidense en busca de un nuevo futuro, y se parece en mucho a la que ya fuera desactivada el año pasado.

Se origina en la desesperación de gente que no encuentran oportunidades en su país y que, de algun modo irracionalmente, deciden intentar llegar a EEUU; sin considerar que no serán bien recibidos. La inminente asunción de Joe Biden, a quien identifican como de mas “más blanda” que Trump; les hace ilusionarse con una supuesta admisión en el país del “sueño americano”.

Nada más lejos de la realidad. La cuestión migratoria en los EEUU es una cuestión de estado, y aunque cambien los presidentes, la postura frente a la inmigración suele seguir siendo la misma. Hasta el momento nada hace pensar que podría cambiar, y mucho menos aceptar un ingreso masivo de -nada menos- unas 9 mil personas.

Una caravana de 9.000 migrantes hondureños camina con rumbo a EE.UU

El ejército de Guatemala se interpuso este sábado frente a la caravana migrante y les ha pedido que vuelvan a Honduras después de que cruzaran de manera ilegal la frontera entre ambos países centroamericanos.

Se han producido choques violentos entre algunos integrantes de la caravana y los militares que se han saldado con varios arrestos, pero la mayoría de los migrantes permanecen a la espera de una decisión de las Fuerzas Armadas de Guatemala.

Este país había endurecido los requisitos para la entrada en el país ante la expectativa de una nueva caravana de migrantes en medio de la pandemia del coronavirus y había exigido PCR negativo y pasaporte a quien quisiera cruzar la frontera desde Hondura, requisitos que cumplieron varios centenares que cruzaron la frontera de manera legal antes de que se produjera una entrada masiva de forma ilegal.

México taponea la frontera sur con la Guardia... y Trump no cede
En tanto, México prepara su frontera sur.

El Gobierno mexicano se ha unido al guatemalteco en sus reclamos a Honduras a través de un comunicado enviado por la Secretaría de Relaciones Exteriores del país en el que se pide al país centroamericano a que “atiendan, oportunamente, este flujo irregular de personas migrantes, de tal manera que prevengan futuros desplazamientos”.

De acuerdo al diario mexicano ‘El Universal’, cientos de miembros de la Guardia Nacional, personal del Ejército y la Armada se han sumado a los 500 agentes migratorios presentes en la frontera.

Con contenido de AP