Las buenas noticias de anoche, con el triunfo en Lima, no estuvieron solo en el partido de la Selección, ya que muchos posibles rivales directos para llegar a ese bendito cuarto puesto tuvieron tropezones.

Venezuela, sorprendió y le ganó 2-1 como local a Chile. Los trasandinos, con grandes figuras y pergaminos suficientes como para ser firmes candidatos a la clasificación, sufrieron así otro tropezón y tienen apenas cuatro puntos en igual cantidad de encuentros.

El tiempo dirá si el histórico 6-1 de Ecuador a Colombia le sirve o no a la Selección. Por lo pronto, terminó de destruir la diferencia de gol de los dirigidos por Carlos Queiroz, que venían de perder 3-0 como locales frente a Uruguay. En un eventual desempate, puede representar una ventaja. Algo que, corresponde recordarlo, jugaría en contra si la igualdad de puntos es con Ecuador.

En los partidos que arrancaron más tarde, llegó otro resultado claramente favorable con el sorprendente 2-2 de Bolivia ante Paraguay en Asunción. Fue un tropezón para los de Berizzo, que venían con buen andar -incluido el empate contra Argentina en Buenos Aires- y si mantienen la firmeza del arranque tienen individualidades y equipos con credenciales para regresar a las Copas del Mundo.

El 2-0 de Brasil ante Uruguay en Montevideo consolidó al visitante en el primer lugar de las posiciones con puntaje ideal.

Claro que sería muy extraño pensar en un escenario con los de Tité fuera de las Copas del Mundo. En cambio, la Celeste -donde además fue expulsado Edinson Cavani, que no podrá estar en la visita a Argentina por la quinta fecha- es uno de esos equipos que pueden estar en el límite y compitiendo mano a mano con Argentina en caso de que lleguen tiempos de angustia. Por ahora, eso parece lejano: entre los resultados propios y ajenos, para Argentina por ahora sobran los motivos para sonreír.