La fiscal de Homicidios Andrea Lazo imputó hoy a Sebastián Salomón, autor confeso del brutal crimen de Daiana Aballay  ocurrido el domingo en Las Heras; y lo acusó por homicidio criminis causa en concurso ideal con homicidio agravado por ser contexto de violencia de género (femicidio) en concurso real con abuso sexual con acceso carnal, calificación que prevé como única pena la prisión perpetua.

La propia víctima habría revelado el hecho antes de morir.

La revelación de la joven de 24 años previa a su deceso, y el hecho de que haya sido encontrada desnuda, fueron pruebas suficientes para los investigadores; según dio a conocer El Sol. De todos modos, aún falta incorporar a la causa,  los resultados de las pericias correspondientes.

Alrededor de las 13.30 del domingo cuando un vecino del barrio Espejo, del distrito de El Plumerillo, escuchó los gritos de auxilio de una mujer y salió a la calle. En una vereda de calle Necochea al 2700, encontró a Aballay, quien estaba desnuda, con varias heridas cortantes y se encontraba tendida sobre un charco de sangre.

Mientras los lugareños la cargaron a un auto para trasladarla al Hospital Carrillo, el autor del ataque se escapó a través de los techos de las viviendas aledañas, mientras llevaba en una de sus manos un cuchillo de grandes dimensiones.

Tras el aviso al 911, policías se desplazaron hasta la escena e iniciaron la búsqueda del sospechoso. Los rastrillajes condujeron a los efectivos hasta la zona de El Algarrobal, donde dieron con el sospechoso en calles General Paz y Barrionuevo.

Un vecino contó a MDZ que, mientras él barría la vereda, vio a Sebastián Salomón, de 20 años, “ir y venir” por la calle, a la altura de la casa de Daiana, con un machete en la mano, pero como era conocido del barrio, no le prestó mayor atención ni le pareció raro verlo. De hecho, trabajaba para otro vecino a quien le limpiaba la vereda y le hacía otros trabajos menores.

Pero luego que este hombre entró a su casa, fue cuando ocurrió el ataque. Salomón entró a la casa de Daiana y abusó de ella mientras la hería con un machete.

Su pequeño hijo de 5 años escapó y fue directo a la casa de al lado, donde le pidió ayuda a su vecino porque estaban “matando” a su mamá, contó Leslie. Este hombre quiso entrar a la casa de Daiana, pero ella desde adentro le dijo que no lo hiciera porque el agresor estaba con un machete y lo iba a matar.

De alguna manera el pequeño habría llamado a su madrina, a quien le pidió que le avisara a su papá que había un hombre golpeando a su mamá en su casa. 

Mientras era aprehendido, le confesó a los policías que había sido el autor del ataque a la joven en el barrio Espejo y que había ocultado el arma homicida en un corralón, en las inmediaciones de la escena del crimen.

Ante eso, uniformados que estaban en ese sector fueron en busca del machete y lo encontraron bajo una camioneta. El arma tenía manchas hemáticas y restos de pelos, que coincidían con los encontrados en el teatro del hecho.

Por su parte, Aballay fue derivada al Hospital Central con lesiones en sus brazos, el pecho, la cabeza y las zonas dorsal y lumbar. Tras ser intervenida, falleció antes de las 20.