Según relató Luis Leloc, uno de los trabajadores que venía a bordo de una de las unidades, el problema es simple. Cuando salió el nuevo protocolo de la Provincia de Mendoza, “ellos ya estaban viajando”, de modo que, cuando llegaron al límite de Mendoza; ya no pudieron ingresar porque estaban en infracción.

La mayoría de los trabajadores no han arribado con un contrato establecido, lo que justamente les complica el ingreso. Sí tiene la mayoría, en cambio, su PCR negativo.

Hoy, Radio 2 tomó contacto con las familias de algunos de ellos, quienes ratificaron que la situación continúa exactamente igual desde el sábado pasado.

Cuatro colectivos primero y luego un quinto, procedentes de Salta y Jujuy con trabajadores y trabajadoras rurales temporarios fueron detenidos en la Ruta 40, en el límite entre San Juan y Mendoza, entre la madrugada y la mañana del sábado pasado y no pudieron ingresar a la provincia.

Se trata de más de 90 personas, algunas con sus niños y niñas. La prohibición de entrada fue porque los colectivos no cumplían con las normas de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), vinculadas con las horas de sueño, la capacidad de los micros y otras cuestiones legales relacionadas a la documentación de las unidades.

Por un lado, dos de los micros no tenían los permisos requeridos por la CNRT y, por otro, a algunos de los trabajadores les faltaba el contrato de trabajo requerido por el Ministerio de Economía de Mendoza para trabajar en la cosecha. Lo cierto es que varones y mujeres que vienen a cosechar en las fincas de Mendoza quedaron en el medio de la nada, sin agua, sin comida y sin baños.

Retienen en San Juan a obreros golondrina que venían a Mendoza - Mendoza Post

Sin embargo, Alejandro Mutis, delegado de la CNRT Mendoza, dijo en Radio U: “Siguen estando en el control fitosanitario de Jocolí. La CNRT controla las condiciones del transporte, realizamos controles rutinarios, algo que nos permite encontrar irregularidades, y tenemos que hacer que se regularicen por la seguridad del pasajero”.

La documentación pedida por nosotros es el documento universal del transporte, que es la lista de pasajeros, que tiene que coincidir con los que vienen arriba. En contexto de pandemia, no puede venir más gente de la que se declara. Pedimos, además, las libretas de trabajo de los choferes para ver si han descansado y las declaraciones juradas como trabajadores esenciales”, agregó.

Pero, Mutis explicó que “las provincias tienen exigencias propias«. «A los trabajadores esenciales, Mendoza les pide una declaración jurada y el contrato de trabajo con firma médica. En este caso, detectamos falencias en dos colectivos y procedimos a infraccionar para retenerlos. Los otros dos no tienen esos problemas, pero no tienen autorización de la provincia para ingresar. En una situación normal, se traslada a las personas a la Terminal y se libera a los pasajeros; la diferencia en este caso es que no pudo entrar nadie”, dijo.

Respecto de la situación de las personas varadas, explicó claramente que, una vez intervenida la cuestión relativa a los transportes, normalmente se aplica la multa correspondiente y se acompaña a los mismos hasta la Terminal de Mendoza donde, para ellos, los pasajeros quedan liberados; e intervienen otras dependencias como Gendarmería o Policía de Mendoza para verificar la situación de los pasajeros.

En este caso, eso no se resolvió porque la provincia decidió que nadie entra, y los pasajeros –todos trabajadores con algunos niños- quedaron en el control fitosanitario, que es territorio de Mendoza.

Cerca de 70 trabajadores golondrinas con mujeres y niños quedaron varados en el límite con San Juan

El problema es que no hay baños ni comercios. Nosotros compramos comida para llevarles a los trabajadores varados, ya hicimos lo que teníamos que hacer, cobramos la multa. Es la provincia la que decide si entran o no. Hablé con diversos funcionarios para plantear esta situación humanitaria, no podemos dejar a esas personas así”, señaló Mutis.

El trabajador Luis Leloc, contó que ayer (miércoles) algunos trabajadores se volvieron con un coche que volvía a Salta, de donde son oriundos la mayoría.

Contó que, si bien, Desarrollo Social de la provincia les acercaron algunas galletas, frutas, turrones y agua mineral, están pasando condiciones infrahumanas.

Leloc agradeció por otra parte la disposición de los funcionarios de CNRT que fueron quienes los proveyeron de comidas y bebidas que ellos mismos fueron a comprar a Jocolí, y que entendían que no podían hacer nada más porque era “un tema entre el Ministerio de Economía de la Provincia y los propietarios de fincas”.

Mientras tanto, el Gobierno de Mendoza no ha intervenido directamente en el tema, limitándose a prohibir el ingreso de las personas y enviando más policías, por un intento de corte de ruta que los trabajadores querían hacer.

 

Contenido de Radio U y de BBL noticias