Con la medida, se convertiría en «subrogantes» a los jueces discutidos por el kirchnerismo.

Según trascendió, se llegó a una sentencia por mayoría de 4 a 1, siendo el Presidente Carlos Rosenkratz, quien habría votado en contra de la resolución.

De no haber cambios, el máximo tribunal confirmaría provisoriamente en sus cargos a Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli hasta que el Consejo de la Magistratura realice nuevos concursos.

Tras la asunción de Alberto Fernández en el poder, la metodología fue impugnada por el Consejo de la Magistratura, que ordenó revisar las designaciones de 10 jueces por esta vía. El trámite pasó al Senado. Bruglia, Bertuzzi y Castelli no se presentaron a defender sus nombramientos y el jefe de Estado ordenó por decreto dejar sin efecto los traslados.

Los jueces afectados por la decisión presidencial iniciaron una estrategia legal que incluyó un pedido para que la Corte Suprema tomara el tema y dirimiera la cuestión. En una primera instancia, el máximo tribunal habilitó la discusión del per saltum –una vía excepcional– y dispuso que los magistrados continuaran en los cargos objetados hasta tanto se definiera la cuestión de fondo. Esa decisión podría conocerse mañana, martes, o a lo sumo el miércoles.

Ahora, la barrera legal a los traslados discrecionales de jueces estaría dada por la realización de los concursos para la designación de jueces naturales de acuerdo al procedimiento dispuesto en la Constitución Nacional.

Bruglia, Bertuzzi, Castelli y el resto de los jueces que se encuentran en una situación similar tendrán la posibilidad de presentarse a concursar y eventualmente quedarse con el puesto.

Si bien el fallo podría ser leído como un revés para el gobierno nacional, no es el peor escenario. El oficialismo controla el Consejo de la Magistratura y tiene mayoría en el Senado como para avanzar con la designación de nuevos jueces en tribunales que están vacantes