Se realizó la reconstrucción del llamado al 911 por el femicidio de Florencia Romano, como parte del expediente de investigación por el desempeño de la policía del CEO.

Según pudo saber El Sol, se concluyo que la operadora del 911, identificada como Soledad Herrera, quien llevaba cuatro años en el CEO y 13 en la fuerza, no armó el suceso después de la comunicación (como se denomina técnicamente, lo que permite al despachante de la jurisdicción enviar una movilidad) ni avisó al jefe de Sala sobre la advertencia que recibió y terminó cortando cuando entró en conflictos con el denunciante.

Durante la medida, la Inspección General de Justicia también solicitó que le informen el horario de ingreso de Herrera. Esto porque, en un primer momento, trascendió que estaba a punto de terminar su jornada laboral cuando recibió el llamado del vecino del callejón Berra pero, con el paso de las horas, otra versión sostiene que llevaba dos horas de trabajo.

Las conclusiones de este expediente administrativo, que es paralelo al judicial, se conocerán a fines de este mes. Y es probable que la IGS solicite la exoneración de la operadora, quien se encuentra imputada por abandono de persona en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público en contexto de violencia de género institucional. La última palabra la tendrá el Ministerio de Seguridad.

El sábado 12 de diciembre a las 18.58, un hombre decidió llamar al 911 porque escuchaba los gritos de una mujer en una casa del callejón Berra.

La operadora recibió el llamado y atendió con amabilidad pero se encontró con un hombre alterado que buscaba contar en pocas palabras que había un caso de violencia de género.

Lejos de calmarlo para anotar la mayor cantidad posible de datos porque no encontraba respuestas (calles, principalmente, porque no las hallaba en el mapa a pesar de que el testigo las informó), decidió finalizar la llamada bruscamente porque no le figuraba la calzada y el hombre le preguntó “si era policía”.

De acuerdo con la investigación de la fiscal Claudia Ríos, en ese momento se estaba perpetrando el femicidio de Florencia Romano. Y creen que, si la operadora Herrera hubiera informado la situación a sus superiores, una movilidad podría haber llegado a la escena.

Quizás no se evitaba el femicidio, pero se podría haber encontrado el cuerpo en el lugar y detenido al autor, dijeron investigadores.

Pablo Arancibia fue el sujeto detenido por autor. Cinco días después, luego de la declaración de un testigo que se quebró, los pesquisas encontraron el cadáver.