La primera piedra la lanzó Walther Marcolini, intendente de Gral. Alvear quien como respuesta a una jugada que le hicieron en el Concejo Deliberante, le pidió la renuncia a seis funcionarios que obedecen a sus opositores internos Alejandro Molero, titular de Iscamen, y a Leonardo Viñolo, senador, quienes a su vez “removieron” al presidente que había elegido Marcolini y votaron a José Moran.

Los funcionarios a los que Marcolini les pidió la renuncia son Hugo Molina, a cargo de la Inspección General; Carlos Pía, de Gestión Ambiental; Viviana Villatoro, al frente de la Asesoría de la Mujer; Juan Tieppo, de Asesoría de la Juventud; Ángel “Paqui” Martínez, de Servicios Públicos, y José Luis López, de Desarrollo Económico.

Allí les pedía que presentaran su renuncia “a partir del día 1 de marzo”, ayer. Hoy se desconoce quiénes respondieron formalmente, pero la incertidumbre ensombreció a todo el funcionariato local que no sabe qué pasará: si es una reformulación de personas u objetivos, un empoderamiento de Ojeda en la interna partidaria en el año electoral o si seleccionará a algunos para que se queden y descartará al resto.

La única salida que se confirmó es de un aliado extrapartidario histórico: José Gabriel Ferrero dejó de ser Secretario de Obras y Servicios Públicos para pasar a una agencia de promoción de inversiones. Pero su cambio de funciones no significó ruptura, sino recambio y sucedió antes de la ola de WhatsApp.

En tanto, otros funcionarios esperan una señal.