El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por déficits del desarrollo, permanentes y profundos, que afectan a la socialización, la comunicación, la imaginación y la conducta, entre otras cosas. La incidencia es de unos 60 casos por cada 10.000 niños.

La jornada se celebra con el objetivo de concientizar a la sociedad y promover la inclusión social de las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).

En el año 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró este día como el Día Mundial del Autismo para instar a los gobiernos y otras organizaciones a tomar medidas sobre la concientización de dicha problemática.

Así, cada 2 de abril se iluminan de color azul monumentos y edificios emblemáticos alrededor del mundo, a modo de representar el trastorno.