La Fiscalía de Tránsito acusó a Gabriel Rubén Paco por el delito de homicidio simple con dolo eventual por tres hechos en concurso real.

En las próximas horas Paco pasará a prisión, donde permanecerá alojado hasta que en las próximas semanas enfrente la audiencia de prisión preventiva, en la cual tendrá la oportunidad de solicitar la libertad o un cambio de calificación a través de su defensa.

Se supo a última hora de la tarde de hoy que la fiscal de Tránsito del Valle de Uco Viviana Crespillo imputó  a Gabriel Rubén Paco (21), el conductor que provocó la tragedia de San Carlos, en la que murieron tres ciclistas, por la calificación más dura para de este tipo de casos, homicidio simple con dolo eventual (tres hechos) en concurso real. De esta forma, arriesga hasta 50 años de prisión.

Además, en coordinación con el fiscal en jefe Javier Pascua, decidió que Paco sea trasladado a un penal provincial en las próximas horas. Mientras tanto, seguirá alojado en la Alcaída del Valle de Uco.

Los representantes del Ministerio Público reunieron la mayor cantidad de material probatorio posible para formular la acusación contra el conductor, quien no sólo se vio complicado por el test de alcoholemia, en el que arrojó que tenía 2,26 gramos de alcohol por cada litro de sangre al momento del hecho, sino también por una batería de medidas y resultados de análisis que se realizaron en los días posteriores al accidente.

Entre esas pruebas se encuentran los peritajes que hizo la Policía Científica en la escena, los cuales dieron cuenta del frenética y peligrosa manera de conducir que provocó la muerte de Mariana Salinas (29), Romina Lazcano (29) y su hijita Loana (6).

Eso permitió, en parte, imputarlo por la figura del dolo eventual, para la cual se debe demostrar que al conductor se le representó la posibilidad de ocasionarle la muerte a alguien a través de la acción que estaba cometiendo, pero de todos modos continuó con su accionar y no hizo nada para evitarlo, explicaron fuentes judiciales.

Más allá de esas pruebas objetivas, Paco también se vio comprometido por las declaraciones de testigos del hecho, coincidiendo todos en que el joven circulaba a alta velocidad por una zona urbanizada.

Eso mismo fue señalado por una hija de Lazcano, de 9 años, que sobrevivió al siniestro, quien le aseguró a sus familiares que el auto «venía loco». Aunque sus dichos aún no fueron plasmados en el expediente.

De todos modos, para conocer a cuántos kilómetros por hora iba al momento del siniestro, se deberá aguardar el peritaje mecánico, que suele tardar varias semanas en completarse.

En tanto, de las averiguaciones realizadas por los detectives surgió que el conductor había estado hasta minutos antes del accidente consumiendo bebidas alcohólicas durante varias horas con un amigo que vivía por la zona, revela la información.