En Mendoza el costo de vida durante el año pasado aumentó un 46% respecto al de 2019.

La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) publicó ayer el resultado de las mediciones realizadas.

En diciembre, el valor de la Canasta Básica Total (CBT) fue de $ 48.646, es decir se requirieron $ 14.583 más que en enero de 2020 para no caer en la pobreza. En tanto quepara cerrar el año una familia tipo necesitó $ 19.227 para cubrir sus necesidades alimentarias básicas. Ese dato es un límite: quienes perciben ingresos por debajo de ese monto son indigentes.

En abril se produjo el aumento más importante en alimentos y servicios, la suba fue del 6,5% llevando el costo de la CBT a $ 39.134; los meses de mayor incidencia fueron, en orden descendente, octubre (6,3%) y diciembre (5,8%).

En diciembre, la CBT fue de $ 48.646 contra los $ 34.063 que se necesitaron en enero. El aumento total en el año fue del 46%, es decir 10% más que la inflación acumulada durante el 2020.

Pero los mayores impactos a los largo del año pasado los recibió la Canasta Básica Alimentaria (CBA) que en diciembre sufrió una suba de 8,3% , la más alta del período, impulsada por las subas de los rubros “alimentos y bebidas no alcohólicas” y “frutas y verduras”.

También en abril y octubre, esta canasta experimento un alto ajuste del 6,1% y 6,8%, respectivamente. Para no caer en la indigencia, una familia tipo debió contar con un 52% más de ingresos que en enero, cuando la CBA era de $ 13.101.

Para el economista Walter Carvhalo (en declaraciones a Los Andes) los principales indicadores para interpretar el incremento en el valor de la Canasta básica deben buscarse en la dinámica que experimentó el rubro de Alimentos y bebidas sin alcohol. “A principios de octubre hubo una modificación de los precios del programa Precios cuidados, con un incremento promedio del 5%. La mayor parte de los productos en este plan corresponden a los alimentos que componen directamente la canasta básica de alimentos”.

Para el gerente general del Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) también impactó el incremento en el precio de las frutas y verduras, productos que no están alcanzadas por los programas nacionales. “Recordemos que los precios máximos funcionan para estimular las ventas, pero también encierran otras dificultades como el control de la inflación. Se puede controlar el precio de la góndola, pero en la cadena de producción”, destacó Carvhalo.

Por un lado el rubro de alimentos y por el otro de vestimenta potenciaron el despegue de los valores del IPC en general, estos rubros principalmente tienen un gran impacto en la configuración de la CBT y CBA. Los aumentos de diciembre llevaron a que los valores en la canasta se despegaran de la mediaciones de la inflación del 4,8%, concluyó.

Números nacionales

Según publicó ayer el Indec, el costo de la Canasta Básica Total (CBT) fue de $ 54.208, lo que marcó un aumento del 4.7% respecto a noviembre. Mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide la línea de indigencia, pudo adquirirse a $ 22.681; lo que representó un incremento del 5,1% contra el mes anterior. Recordemos que actualmente el valor del salario mínimo vital y móvil en Argentina equivale a los $20.588.

El impacto de carnes, frutas y verduras

En diciembre, el Índice de Precios al consumidor (IPC), también relevado por el Indec, subió 4% y de esta forma acumuló un incremento del 36,1% anual, señalando una baja de 17,7 puntos porcentuales respecto a los 53,8% de 2019.

Sin embargo, un dato destacado al cierre del año fue que el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” incidió en forma directa en todo el país con un incremento del 4,4%. Las subas de las Carnes y sus derivados partieron desde los 10,9% hasta el 28%. También registraron subas en Frutas y Verduras que alcanzaron hasta el 22%.

Estos ítems del IPC impactan directamente en las canastas Básica Total y Básica Alimentaria.