La inicativa que impulsa el sector gastronómico mendocino se ha organizado para pedir una serie de medidas que los salven de la “extinción”, y adhiere a una campaña nacional que busca llamar la atención de funcionarios públicos nacionales, provinciales y legislativos en reclamo de medidas de emergencia federales.

Todo comenzó cuando propietarios y representantes de distintos locales gastronómicos se conectaron a través de WhatsApp y pensaron que sería buena idea cambiar la foto de perfil de sus cuentas en Instagram y publicar una foto en blanco y negro de sus respectivas sillas dadas vueltas sobre la mesa.

En Mendoza, aseguran que en estos meses el 40% de los locales han tenido que cerrar sus puertas.

Según publicó MDZ, en diálogo con Andrés Civit, vocero de “Sillas al revés” en Mendoza,las habilitaciones son muy distintas a lo largo del país“.

Mientras que hace pocas semanas en AMBA se habilitaron con un estricto protocolo, la actividad gastronómica en espacios abiertos, en otras provincias hace meses que se encuentran abiertos. En el caso de Mendoza, destaca Civit el problema actual es el horario. Si se circula en horario vespertino, sobre todo, por las calles principales e la capital, vemos que casi todas las veredas están repletas. Sin embargo “tener gente no significa necesariamente que te está yendo bien” asegura Civit. Por un lado porque todo lo que son los gastos fijos como alquiler o impuestos, se paga al 100% aún cuando sólo se puede trabajar con la mitad de la capacidad por protocolo. Por eso, desde Sillas al revés, el movimiento independiente de gastronómicos argentinos autoconvocados, reclaman una reducción del impacto fiscal, con una exención de la mitad de IVA e Ingresos Brutos por tiempo indefinido.

Por otra parte, cada emprendimiento se pensó sobre una estructura de costos que hoy es muy distinta. Un alto porcentaje de los gastos fijos es el salarial como “en cualquier actividad económica en la Argentina” señaló Civit. El problema es la dificultad para sostener esa estructura de empleados cuando la gente concurre menos y la restricción horaria los desanima.

“Al tener que terminar todo a las 23hs, a las 22.30 empezás a cerrar y el tiempo se hace muy corto”.

A esto se le suma que hace poco se extendió el horario comercial, por lo que esos trabajadores no pueden llegar antes de las 21.30 y tienen sólo una hora para salir.

Los empresarios agrupados en “Sillas al revés” apoyan la decisión de Rodolfo Suarez de no retroceder a fase 1, como sucede en otras provincias. Sin embargo, señalan que el diálogo no ha sido fluido.

“Si el argumento para definir ese horario de cierre es detener la circulación de las personas, esto está lejos de suceder. La gente no se va a sus casas y es ahí donde surgen las fiestas clandestinas“.

 

Por primera vez en la historia de la argentina todos los gastronómicos nos unimos con un mismo fin… sobrevivir. Por eso y por todos los que trabajamos directa e indirectamente te pedimos…firmen la petición: http://change.org/sillasalreves

La gastronomía en Argentina emplea de manera directa a más de 650.000 personas. Luego de 7 meses de aislamiento, la gastronomía de Argentina está en peligro de extinción. Mientras el país pierde el 20% del trabajo, el sector pierde el 75% desde el comienzo de la pandemia. Cada día, 90 locales gastronómicos se ven obligados a cerrar, sin poder afrontar sus compromisos.

 

Con contenido de MDZ, La Nación y A24