Aunque parezca de una película de terror, ocurrió de nuevo. Esta vez, en San Rafael.

La Clínica Ciudad informó a Ariel Martínez el deceso de su mamá Elodia (88) a las 20.30 del lunes, la cochería retiró a la señora y cuando él fue a la sala velatoria, descubrió que no era su madre.

Según cuenta él mismo, “Nos dijeron que el cuerpo era retirado por la cochería al otro día y podía ser velado máximo una hora y media. Me retiré a casa, a las 8.30 del martes fui a la cochería y cuando me dejaron ingresar a la sala velatoria, vi que el cuerpo no era el de mi mamá, pero estaba con la ropa de ella”.

La novedad fue publicada por Diario San Rafael, que además explicó que le pidieron a Martínez “que se fijara en los otros cuerpos que estaban en la morgue del lugar”, donde finalmente dio con su mamá.

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Según el relato del hijo de la víctima, en la clínica le dijeron que su mamá murió por una neumonía avanzada. Sin embargo, “al mediodía de ese mismo día me dijeron que tenía los pulmones y el corazón totalmente sanos. El certificado de defunción todavía no me lo entregan, así que no sé la causa”.

Éste no es el primer caso en la provincia. También se registraron hechos similares en la Clínica Santa María que cometió un error al dar por fallecida a una paciente, siendo que era otra la víctima fatal por coronavirus. Luego, ocurrió en el Hospital Privado, cuando un hombre fue a visitar a su padre y descubrió que había fallecido, ya que hubo un error de identificación de las personas. Y una vez más ahora, como si hubiera sido poco, en San Rafael.

Lo bizarro de estas “confusiones” es que el Ministerio de Salud de la provincia decidió incluir a un representante del área de Calidad y Seguridad del Paciente en los Comités de Crisis que se formaron en los hospitales.

Según se estableció en la resolución Nº 2.430, los responsables deberán priorizar la implementación de la “Identificación Inequívoca de los Pacientes”.

Esto significa que al momento en que una persona es admitida en una institución sanitaria deberá tener una “pulsera identificatoria o brazalete inviolable” con al menos dos identificadores inequívocos, que deberá acompañar al paciente durante toda su estancia hasta el alta definitiva.

Es decir, un tema que resulta obvio para cualquiera, debió ser reglamentado. De hecho, el procedimiento no tiene nada de novedoso ni de creativo.

En definitiva, se trata exactamente del mismo sistema que se utiliza con un recién nacido en cualquier nosocomio decente, desde hace años.

Aunque, en este caso, decidieron estipular en la normativa, que se deberá brindar información “precisa” tanto al enfermo como a su familia respecto de los procedimientos de identificación.

Cada institución de salud deberá capacitar a su personal respecto al procedimiento de identificación, verificación de identidad de los pacientes e importancia de su cumplimiento”, es decir, lo obvio.

 Normativa MINSAL

Con contenido de Diario San Rafael y El Sol