Colombia decidió deportarlo. Las autoridades no lo dejaron ingresar y el dirigente social grabó un audio explicando en primera persona lo que ocurrió. LA NACION accedió al audio. En él, el dirigente, que había viajado como parte de una misión internacional, denunció que personal de Migraciones lo agredió. “Nos llevaron por la fuerza a un lugar desconocido y fui agredido a empujones y en el rostro”, sostuvo Grabois.

El líder de la CTEP aseguró que las autoridades colombianas le dijeron que no podía ingresar al país porque era considerado “una amenaza para la seguridad nacional”.

Grabois en el momento que discute con la Supervisora de Inmigración que denegó su admisión al país.

Lamento mucho no poder participar de la misión. Me iba a reunir con los familiares de las víctimas por desaparición forzada y homicidios. Quedan 20 compañeros y compañeras del equipo interdisciplinario. Espero en algunas horas estar de vuelta en Argentina”, dijo el dirigente.

Desde el Aeropuerto de Bogotá, Juan Grabois denunció al gobierno de Iván Duque. “Los colombiamos no aguantan mas la miseria y la desigualdad y la feroz represión de un gobierno fuera de los limites de un Estado de Derecho”, sostuvo.

Migraciones detuvo en el aeropuerto de Colombia al dirigente social que había viajado junto a la Misión Internacional de Solidaridad y Observación de Derechos Humanos, a raíz de las protestas sociales ocurridas en el último tiempo en ese país.

La finalidad del viaje -que los demás integrantes de la delegación, continúan- es relevar situaciones de violación a los derechos humanos en el marco del Paro Nacional, elaborar un informe minucioso que, en su caso, tienda a visibilizarlas y denunciarlas a nivel nacional e internacionalmente tal como prevé el protocolo de Estambul suscripto por el propio estado colombiano y contribuir a la articulación internacional en defensa de los derechos humanos en toda la región.