Finalmente, el ministro de seguridad de la provincia, Raúl Levrino se decidió a pedir la renuncia de Roberto Munives, sospechado de falsedad ideológica por el escándalo de su ascenso al Aconcagua.

La sociedad mendocina pedía a gritos una definición respecto de este tema.

El gobierno provincial hizo efectiva su salida a través del decreto 65, firmado por el vicegobernador Mario Abed y del ministro de Seguridad Raúl Levrino.

Así, por encontrarse de licencia, la salida del jefe policial que heredó de Alfredo Cornejo, no tiene la firma del gobernador Rodolfo Suarez, a pesar que ayer durante el anuncio de la salida del cuestionado jefe policial, el ministro de Seguridad confirmó que el pedido de renuncia contaba con el visto bueno del mandatario provincial.

Ayer, en conferencia de prensa encabezada por el propio Levrino, se anunció la designación del nuevo jefe policial. Se trata de Marcelo Calipo, hasta ayer el segundo de la fuerza, y que parece tener el consenso de los propios efectivos mendocinos además, claro está,de la conducción política.

Calipo es un reconocido jefe policial oriundo de San Martín que mostró sus mayores logros al frente de la Distrital Sur de la provincia, más precisamente en General Alvear.

Por ahora, Seguridad no han informado sobre más cambios en el organigrama del ministerio. 

Por su parte, Munives se encuentra por estas horas en una situación más que complicada desde que estalló el escándalo por el «pase VIP» que le consiguió a su pareja para ascender el Aconcagua junto a la Patrulla de Rescate y Auxilio en Montaña (UPRAM), pese a no contar con el esquema completo de vacunación que se le exige a los andinistas que desean hacer cumbre en el Techo de América.

La novedad, develada por el Diario El Sol, eyectó al funcionario cornejista -había sido designado por el gobierno de Alfredo Cornejo en 2015- que logró permanecer en el cargo todos estos años; sorteando otros escándalos de mayor envergadura como la agresión a manifestantes tras un acto en el que se reclamaba por la represión en Chile; sus declaraciones luego del femicidio de la adolescente Florencia Romano en las que responsabilizó a los padres de la chica por la falta de cuidados; la conducta de su hijo policía sancionado por organizar una fiesta clandestina en plena cuarentena, entre otras cosas.

En este caso, y más allá de las apreciaciones morales, Munives está siendo investigado por falsedad ideológica.

Se trata de un delito contemplado en el artículo 293 del Código Penal: «Será reprimido con reclusión o prisión de uno a seis años, el que insertare o hiciere insertar en un instrumento público declaraciones falsas, concernientes a un hecho que el documento deba probar, de modo que pueda resultar perjuicio», tipifica la ley.

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