Ester Linco Lorca referente del gremio de Docentes de Colegios Privados (SADOP), aseguró que definir los lineamientos de un nuevo protocolo a partir de las experiencias del año pasado, la infraestructura disponible en las escuelas, y que esté la vacuna disponible, es uno de los requisitos fundamentales para que los docentes privados vuelvan a clases.

Tiene que haber un distanciamiento real de 2 metros siempre usando máscaras o que haya un nylon o algo así que separe a los alumnos y al docente. El sistema burbuja implica una instalación que no puede ser real. En muchas escuelas, la municipalidad ha dado las habilitaciones y suelen ser casas adaptadas para dar clase con aulas muy pequeñas, más del 70 % no pueden armar ‘aulas burbuja”, aseguró Linco Lorca al Mendoza Post.

En general, los docentes quieren volver al aula: “queremos ver a los chicos, estamos ansiosos por reencontrarnos con ellos, pero hoy no se puede. Estamos hablando de seres humanos, de nosotros depende el futuro de la provincia y si no nos podemos hacer cargo nosotros de los gastos que implica cuidarnos, el gobierno tiene que hacerse cargo“, declaró.

Linco afirmó que durante la reunión que mantuvieron con el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, él mismo insistió en la idea de mantener abiertas instituciones educativas en las zonas más vulnerables, “pero son esas las primeras que dejan de recibir el subsidio del estado, las que tienen cuota cero, y son esas las que tienen menos recursos para afrontar la vuelta a la actividad“.

En cuanto a los recursos necesarios para la vuelta, la referente dijo: “La DGE ni siquiera ha revisado si las escuelas tienen agua, luz y electricidad después de un año en que los edificios han estado cerrados”. También resaltó que será necesario contar con barbijos y alcohol para todos los chicos y docentes: “El año pasado cuando intentaron volver todos a clase, solo pudieron hacerlo con los niveles esenciales por el costo que implicaba abrir la escuela con las condiciones necesarias”

Si bien desde la DGE remarcan que todavía no hay protocolos específicos y que los lineamientos que lleguen a las escuelas deberán ser adaptados por cada directivo, Linco afirmó que las autoridades provinciales han pedido a cada escuela que defina cómo van a hacer cumplir normativas generales y que se inspirarán de la propuesta de ellos para armar protocolos.

Linco se adelantó a algunas posibilidades y dijo que si los chicos no pueden merendar, no podrán permanecer más de dos horas en la escuela. Que en el caso de los docentes que tengan un grupo presencial y el otro virtual, deberán dar dos veces la misma clase. Por último, la titular del gremio resaltó: “La voluntad política del gobierno es empezar las clases, nosotros decimos que las condiciones tienen que estar y si tenemos que entrar en lucha, lo haremos”.

En tanto, la Dirección General de Escuelas comunicó este lunes que 20 mil alumnos de trayectorias débiles comenzarán con clases de apoyo este 10 de febrero y que el titular del gobierno escolar, José Thomas, comenzó con las reuniones con las autoridades de distintas áreas para delinear un protocolo para iniciar las clases en las aulas el 1 de marzo.