La investigación, de acuerdo con el testimonio de los protagonistas, se centra en pan rallado que utilizaron para realizar la comida, el cual fue comprado en un supermercado local.

“Murió por paro cardíaco, no por intoxicación, nada que ver las milanesas”

Aunque la cuñada de Marcelo Marzola, quien falleció el martes, aseguró que ella se basa en lo que dice el acta de defunción.

Sin embargo, el hecho preocupa a los mendocinos por posibles fallas en los controles bromatológicos de las grandes cadenas comerciales, teniendo en cuenta que existe un consumo masivo de milanesas en el mercado informal.

Por tal motivo, además de la Justicia, desde el Ministerio de Salud de Mendoza iniciaron la pesquisa junto con diversas reparticiones oficiales, a la par de los resultados que arroje la necropsia. Asimismo, las autoridades locales advirtieron sobre los riesgos de intoxicación alimenticia.

Héctor Marcelo Marzola, de 47 años, murió luego de consumir las milanesas que prepararon en su casa el 20 de enero y que no alcanzaron a comer su esposa, sus dos hijos pequeños y un adolescente de 20 años. De hecho, al sentir un gusto raro en el pan rallado, el hombre -quien tuvo una “gastroenteritis aguda” y sufrió un evento cardíaco- decidió desecharlas, aunque finalmente fueron consumidas por sus mascotas (cuatros perros y dos gatos) que también fallecieron.

El Ministerio de Salud informó además que se está realizando la investigación necesaria para saber las causas. Será llevada adelante por la fiscal Claudia Ríos y, además, intervienen en el abordaje integral el Departamento de Higiene de los Alimentos, el Departamento de Epidemiología, Zoonosis y el Cuerpo Médico Forense.

La milanesa la compraron en un supermercado local, pero la preparación de la misma la hacen en el hogar, en forma de frito y acompañada con arroz. Ellos le sintieron un gusto desagradable al pan molido por lo cual dejaron de comerlo”, explicó el titular de Epidemiología, Gonzalo Vera Bello, en coincidencia con lo que reportaron también integrantes de la familia, quienes contaron que llevaron el pan rallado al hospital para que pudiera ser analizado, pero se lo dieron de vuelta.

Asimismo, pretenden determinar la sustancia causante de la tragedia para evitar que otras personas consuman el producto, que se estima que ha sido el pan molido de una reconocida marca, y no la carne, adquirida en el centro comercial.

En tanto, el resto de los integrantes de la familia ya se encuentra en buen estado general de salud, aunque evidencian estupor por lo ocurrido, lo que ha generado una creciente preocupación entre los mendocinos.