Terminó la operación a Diego Maradona y fue un éxito. Todo se dio tal cual estaba previsto. Diego está bien y en su habitación descansando, anunció Leopoldo Luque, el médico personal de Maradona.

Con un mensaje de su equipo de prensa, el entorno del astro confirmó que el director técnico de Gimnasia superó la intervención por un hematoma subdural en el hemisferio izquierdo, tras una jornada agitada: los profesionales que lo atienden detectaron la lesión a partir de una resonancia magnética que le practicaron a mediodía, y en cuestión de horas fue trasladado desde La Plata a la Clínica Olivos, donde ingresó al quirófano.

Posteriormente, Leopoldo Luque, médico personal del Diez y neurocirujano a cargo de la operación, habló con los medios que esperaron en la puerta del establecimiento médico. Y, para su sorpresa, este hincha de Independiente, mediocampista de marca amateur, fue ovacionado por los hinchas que se acercaron a apoyar a Pelusa como si hubiese sido compañero suyo en la gesta del Mundial 86.

“La cirugía duró aproximadamente una hora y 20 minutos, se pudo evacuar el hematoma subdural crónico de manera exitosa. Diego está despierto, está muy bien”, fueron las palabras que llevaron tranquilidad a los fanáticos y a la familia de Maradona.

El hematoma surgió a raíz de un traumatismo leve. En su círculo íntimo entienden que lo pudo haber sufrido boxeando –actividad deportiva que practicaba y lo entusiasmaba–, por un pelotazo o hasta cuando se cayó para atrás en el banco de Gimnasia el torneo pasado. “A partir del traumatismo se generó un derramamiento de líquido que se acumuló”, indicó Luque. En septiembre pasado le habían realizado los mismos estudios a Diego (tomografía y resonancia magnética), en Ipensa, pero allí no había sido detectado ningún edema.

El Diez había quedado internado el lunes, cuando ingresó al sanatorio de La Plata con un cuadro de anemia y deshidratación. Venía atravesando un pozo anímico y la imagen mostrada el viernes, en el homenaje que le realizaron en la previa de Gimnasia-Patronato por su cumpleaños, resultó preocupante. Sin embargo, luego de ser estabilizado, pasó buena noche y se levantó de buen ánimo para someterse a los estudios.

La salud le propuso un nuevo desafío. Y el primer parte post operación le sacó una sonrisa a los fanáticos y a todo el mundo del fútbol.