La cosa es así: el juez Juan Pablo Augé, está procesando a Karina Moyano en una causa por presunto lavado de activos vinculado al narcotráfico. Durante la feria, otro juez reemplazó a Augé y resolvió, no sólo sobreseer a la hija del líder camionero;  sino que se le devuelvan US$436.670 y $600.000 que se encontraban congelados y sujetos a investigación.

Se trata del juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, quien intervino en un expediente del Juzgado de Augé durante la feria de enero para beneficiar a Karina Moyano con fundamentos solo “aparentes”, basadas en afirmaciones “genéricas” y sin siquiera acceder a las actuaciones, cometiendo “un cúmulo de irregularidades”, según argumentó el magistrado titular de la causa.

La resolución de Villena es nula, concluyó el juez Augé, “toda vez que no contaba con los autos principales, ni con su contenido digitalizado, no avizorándose el modo en que el magistrado [por Villena] pudo valorar las constancias del legajo para fundar debidamente su decisión”. Eso, “sin perjuicio de las demás irregularidades reseñadas” por los fiscales, abundó Augé, lleva “a considerarlo un acto inválido”.

En un escrito de 13 carillas que habían presentado ante Augé como juez natural a cargo del expediente desde 2019, los fiscales de Lomas de Zamora, Cecilia Incardona, y de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Diego Iglesias resumieron la premura con la que actuó Villena mientras lo suplantó durante la feria de verano. En particular, entre el martes 26 y jueves 28 de enero:

  • Villena “habilitó la feria sin existir ninguna de las causales normadas” en el Código Procesal y el Reglamento para la Justicia Nacional “y le imprimió el veloz trámite de 3 días a dos pedidos que no se fundan en una sola razón de urgencia”, fijándoles un plazo de 24 horas para responder una vista, plazo que luego el mismo juez no respetó;
  • También “dictó la resolución de sobreseimiento de una persona [en alusión a Karina Moyano], sin conocer las constancias del expediente, sin tener a su cargo la investigación y sin ser el juez natural del caso”;
  • “Dictó la resolución sin oír a este Ministerio Público Fiscal, pese haberle corrido vista, estando en conocimiento expreso de que este órgano se encontraba estudiando el caso”; y
  • “Ordenó la restitución del dinero secuestrado previo a notificar lo resuelto a este Ministerio Público Fiscal, tornando ilusorio cualquier recurso contra aquella decisión”.

Villena sobreseyó a Moyano -el 28 de enero- y ordenó el reintegro de US$436.670 y $600.000 que se encontraban congelados. Ahora, será investigado por las presuntas irregularidades y arbitrariedades que cometió en ese expediente y que podrían configurar la causal para su destitución por presunto mal desempeño.