El presidente Alberto Fernández desarrolla una intensa actividad en la Residencia de Olivos, acompañado por miembros de su Gabinete, del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, también están el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; y el ministro de Salud, Ginés González García.

A partir de los anuncios que realice el jefe de Estado esta noche, quedará delineada la próxima etapa del aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por el titular del Poder Ejecutivo el 20 de marzo último de cara a la pandemia de coronavirus, con los primeros casos que comenzaron a detectarse en el país.

Esta nueva etapa de aislamiento comenzará a partir del lunes, luego que el domingo venza la tercera prórroga de esta medida. La primera prórroga fue decidida el 31 de marzo, la segunda el 12 de abril y la tercera el 27 de abril.

Fernández reunió esta semana toda la información necesaria para definir el curso de la cuarentena e ingresar en una nueva fase.

De esta manera, se pasaría de la «segmentación geográfica» por criterio epidemiológico a la de «reapertura progresiva», en la que la velocidad de duplicación de contagio se morigera y permite reabrir algunos circuitos de la producción económica.

En esa dirección, el jefe de Estado recibió el martes en Olivos al equipo de epidemiólogos e infectólogos, quienes le presentaron informes de la evolución de la Covid-19, en Argentina y el mundo, y le recomendaron ir reabriendo actividades, aunque aconsejaron continuar con el aislamiento, especialmente en los grandes conglomerados urbanos.

Asimismo, Fernández dialogó con varios gobernadores, al igual que lo hicieron Cafiero y el ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, quien este mediodía trabajaba en su despacho de la Casa Rosada.

Según le informaron los expertos al Presidente, la velocidad del tiempo de duplicación de casos del virus Sars-Cov 2, que el 20 de marzo era menor a los cincos días, actualmente se acerca a los 25 días, lo que podría dar lugar a la fase nueva de «reapertura progresiva».

Esta flexibilización podría concretarse dado que la disminución en la velocidad de contagios se considera un «éxito» en la estrategia oficial, ya que da mayor tiempo a la organización de la red sanitaria para tener la suficiente capacidad para cuando aumenten los casos.

De hecho, en los últimos días el Gobierno aceptó numerosos pedidos de reapertura de actividades comerciales y fabriles, incluso en las ciudades de más de 500 mil habitantes, para iniciar la reactivación de la actividad productiva.