La provincia de Mendoza no está pasando su mejor momento desde el inicio de la pandemia. Es más, no hay dudas de que ,en realidad, éste es su peor momento. Sin ánimos de crear una psicosis en la gente, parece ser éste el tiempo de extremar nuestras medidas de prevención. Y eso ya es responsabilidad y conciencia de cada uno.

Es obvio que en la provincia se ve como algo casi imposible una vuelta a lo que se conoce como “fase 1” – la cuarentena total-, ya que las flexibilizaciones en la actividad comercial están encaminadas y un retroceso sería, tal vez, un gran problema para la vida cotidiana de una gran cantidad de la población.

Si analizamos este momento por el que atraviesa Mendoza, situación devenida en las últimas semanas, podremos ver un incremento considerable de casos de coronavirus. Hace sólo una semanas, la provincia tenía pasajes de 10 días sin registrar nuevos casos. Hablábamos de lo bien que “la veníamos trayendo” y esto fue lo que permitió, justamente, el avance de las fases.  Sin embargo, en poco tiempo, pasamos de tener tantos días consecutivos sin registrar casos a  casi dos semanas consecutivas registrando un alto porcentaje de casos.La realidad indica que los mendocinos pasamos de estar estancados en poco más de 80 casos a tener hoy más de 140, sólo en unas pocas semanas de junio.

Debido a esto, y luego de volver un paso hacia atrás en cuanto a fases -de la 5 a la 4-, es el momento de cuidarnos más y de extremar nuestras propias medidas. Incluso más que en el comienzo de esta pandemia en donde vivíamos en una cuarentena total.  Pregunta: ¿Cuál es el problema? Respuesta: El contagio directo.

Y hablamos de contagio directo y no de circulación comunitaria del virus porque aún no se considera que Mendoza esté atravesando por esta situación. Pero, sin dudas,  sí está en una realidad de transmisión inmediata. Y esa transmisión puede ocurrir en cualquier lugar, en una reunión o en una simple salida de compras. En este sentido, la única manera de que esto no ocurra es ponderar  el distanciamiento social, darle la importancia que tiene  la limpieza de manos cuando vamos a lugares públicos, no abandonar el barbijo aunque ya nos tenga un poco hartos,. En fin, hacer aún más extremas las medidas cotidianas que ya son parte nuestra desde hace algunos meses. Hay que entender que es hoy, junio y no marzo, el peor momento de esta pandemia en Mendoza. Es hoy cuando más hay que cuidarnos.

 

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