La Secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, figura clave en el diseño de estrategia sanitaria frente al coronavirus en Argentina, diferenció entre tres tipos de aislamiento: sanitario, preventivo y distanciamiento social.

Aislamiento Sanitario

Vizzotti explicó que es la conducta que se aplica ante un caso confirmado, un caso sospechoso o un contacto estrecho de este último. Es decir “que implican la posibilidad cierta o muy probable de portar el virus y transmitirlo”. La funcionaria señaló que “esos aislamientos tienen que ser estrictos y en su mayoría en ámbito hospitalario, con un seguimiento estricto por parte de cada jurisdicción”. Este tipo de aislamiento lo deciden las autoridades médicas de cada nosocomio.

Al día de hoy, se considera caso sospechoso a toda persona que presente fiebre y uno o más síntomas respiratorios (tos, dolor de garganta, dificultad respiratoria) sin otra causa que explique completamente la presentación clínica y que en los últimos 14 días haya estado en contacto con casos confirmados o probables de Covid-19 o regresado de zonas con transmisión local de SARS CoV-2 (China, Japón, Corea del Sur, Irán, Europa, Estados Unidos, Brasil y Chile). También debe tomarse como caso sospechoso a todo paciente con enfermedad respiratoria aguda grave que requiera asistencia respiratoria mecánica debido a su cuadro respiratorio y sin otra razón que explique el cuadro clínico.

Qué es el aislamiento preventivo

Es el que deben adoptar en forma obligatoria durante 15 días –tal como lo dispone el decreto de necesidad y urgencia 260/2020- las personas que ingresan al país provenientes de países con alta transmisión del virus, señaladas en el punto anterior.

“Este aislamiento es para minimizar la posibilidad de transmisión en una etapa intensiva de contención, en personas en las que existe la posibilidad de que hayan tenido contacto con el virus y que, si lo tuvieron, lo puedan estar incubando y en algún momento iniciar síntomas. Estas personas tienen que permanecer en sus domicilios”, enfatizó Vizzotti. Sus contactos, en cambio, “no necesitan estar aislados, pueden seguir con sus actividades y dentro del domicilio tener las precauciones en relación a la higiene de manos y la higiene respiratoria”.

En ese sentido, las medidas recomendadas son: lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o utilizar alcohol en gel, estornudar sobre el pliegue del codo o utilizar pañuelos descartables, no llevarse las manos a la cara, ventilar bien los ambientes de la casa y del lugar de trabajo, desinfectar bien los objetos que se usan con frecuencia.

“El lavado de manos debe ser algo que incorporemos desde ahora y para siempre: en casa con agua y jabón y, cuando no tenemos esa posibilidad, el alcohol en gel sirve. No nos toquemos la cara con la mano, usemos el antebrazo. Con el antebrazo no tocamos picaportes, barandas, ni empujamos el carrito del supermercado”, añadió el infectólogo Gustavo Lopardo, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) e integrante del comité de expertos que asesora al Ministerio de Salud.

El distanciamiento social

El distanciamiento social es la forma de aislamiento que deben maximizar, en la medida de las posibilidades, todos los habitantes. Se trata de una instancia particular, dijo Vizzotti, a partir de la cual “todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas podemos generar acciones concretas para minimizar la posibilidad de estar en contacto con el virus, o si tenemos el virus y lo estamos incubando sin saberlo, evitar transmitírselo a alguien. De esta manera, estamos protegiéndonos y protegiendo a quienes pueden sufrir un impacto mayor”. La Secretaria de Acceso a la Salud precisó que distanciamiento social significa minimizar las actividades sociales, la concurrencia a lugares públicos (clubes, bares, casinos, bingos, centros comerciales) en general, y más aún la personas que tengan síntomas respiratorios.

Para favorecer el cumplimiento de esta medida, el Gobierno dispuso en la última semana la cancelación de todas las formas de aglomeración, sean deportivas, recreativas, turísticas o de cualquier otro tipo y la suspensión de actividades no esenciales; así como la suspensión de clases. Se recomienda mantener al menos un metro de distancia física en comercios, ámbitos laborales, reuniones y transporte público.

El licenciamiento laboral para mayores de 60 y menores de esa edad con factores de riesgo (enfermedades respiratorias, cardiológicas, diabetes, hipertensión o que estén inmunosuprimidos) apunta a “proteger a quien tiene más riesgo de complicaciones y fallecer en caso de tener más circulación viral”, afirmó Vizzotti. “Estos grupos son los que tienen que estar más enfocados en el distanciamiento social”, enfatizó. Aunque no presenten mayores condiciones de riesgo que la población general, las embarazadas en cualquier trimestre de la gestación pueden acceder a la licencia.

 

 “El índice de reproducción es de 2,3, eso quiere decir que si yo tengo coronavirus y te contagio, vos tenés chances de contagiárselo a entre 2 y 3 personas más”.

 

 

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