La imposibilidad del pago de alquileres y la dificultad para reponer mercadería son algunas de las causas del cierre definitivo de varios locales. En tanto, muchos de los que continúan abiertos deben ofrecer lo que tienen porque tampoco se consiguen productos para reponer.

Los rezagos de la crisis económica del coronavirus y la recesión que esto provocó pueden verse cuando uno recorre el centro tunuyanino. Unos 15 comercios de distintos rubros dejaron sus carteles pero no sus cosas dentro del local que alquilaban y dejaron de funcionar.

En esta lista hay comercios de diferentes actividades,  pero en su mayoría son tiendas de ropa las que dejaron de funcionar a partir de esta crisis, y hasta un bar, que nunca volvió a la actividad por no poder costear aún los gastos de estos tres meses sin atención al público.

Los principales problemas son manifestados por sus propietarios , quienes alegan que fue la falta de actividad y el consecuente nulo  ingreso económico. lo que deriva en la imposibilidad de pagar el alquiler e impuestos  y los sueldos de los empleados, lo que los llevó al cierre definitivo de sus negocios.

Los locales más afectados son los de Avenida San Martín, que son los locales más costosos en cuanto a alquiler y algunos de los que funcionaban en el conocido persa de Tunuyán, quienes no pudieron mantenerse en pie por los costos.

Entre otras causas, también figura la falta de fondos para reponer mercadería para ofrecer a los clientes. Inclusive, muchos locales deben “arreglarse con lo que tienen”, ya que la realidad indica que muchos productos no se consiguen o tienen precios muy elevados a los que tenían antes de la pandemia. Los comercios más afectados en este sentido son los dedicados a los rubros de tecnología y electrodomésticos, Los propios dueños y encargados de estas casas aducen que, por ejemplo, la reposición de productos de informática y de última tecnología -como celulares, pen drives,  televisores y notebooks, entre otras-  es casi imposible de hacer por los altos costos que tienen en el mercado. Este hecho puede verse a simple vista en las vidrieras de las cadenas más grandes de electrodomésticos.

Otra modalidad que ha generado esta situación es la de alternar los días de trabajo de los empleados. En muchos negocios tunuyaninos los trabajadores intercalan jornadas laborales o reducen horarios para realizar dos turnos con diferentes empleados atendiendo un local. De esta manera, los empleadores, en lugar de reducir personal, lo que hacen es reducir  gastos de salarios por horas trabajadas, sin dejar desempleados a sus operarios.

En tanto, la mayoría de los locales que cerraron sus puertas en estos últimos dos meses en Tunuyán están actualmente realizando la venta on line de los productos que quedaron en sus vitrinas antes de la declaración del aislamiento social preventivo y obligatorio en el país.