La decisión impacta sobre unas 8 millones de personas en el país, según relevamientos del sector

El decreto que “congela” alquileres y suspende desalojos finaliza hoy, y a partir de este momento, los inquilinos que tuvieron dificultades durante la pandemia para cumplir con los contratos deberán comenzar a pagar en cuotas la diferencia acumulada.

Los inquilinos habían pedido al Gobierno que revea la decisión y sus posibles consecuencias, pero la respuesta fue negativa. A partir del 1° de abril muchos inquilinos no sólo deberán pagar las diferencias de alquileres que hayan quedado pendientes, sino que, además, deberán renovar el contrato que se haya vencido entre marzo del año pasado y este próximo 31 cuando la medida de “congelamiento” quede sin efecto. Y, en caso de tener la posesión, deberán acordar una extensión del contrato por menos tiempo o con algún porcentaje acordado entre las partes.

Mediante la resolución 88/2021 publicada el viernes pasado en el Boletín Oficial, el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat instruyó a la Secretaría de Desarrollo Territorial a elaborar y aprobar el Protocolo Nacional de Alerta Temprana de Desalojos de Vivienda Única y Familiar en Regímenes de Alquileres Formales.

Luciano Scatolini, quien es el titular de la dependencia que está a cargo de Jorge Ferraresi, al respecto señaló que se llevará adelante un protocolo que permita caracterizar el universo posible de desalojos y arbitrar las herramientas para conseguir soluciones habitacionales. Sin embargo, la medida no convence a los inquilinos.