Fernanda Raverta, la nueva titular de Anses, declaró como «actividad esencial» el trabajo que lleva adelante esa dependencia oficial, con el objetivo de reanudar los trámites principales que brinda a la ciudadanía.

Anses –como si hubiera tiempo– señaló que las Unidades de Atención Integral (UDAI) seguirán inicialmente cerradas para la atención en público, hasta definir el protocolo sanitario de apertura.

De esta manera, las oficinas de la ANSES funcionarán a puertas cerradas para realizar los trámites, que ingresan por Atención Virtual, entre los que se encuentran las solicitudes para la rehabilitación del cobro de una jubilación o pensión, reclamo por haber no cobrado de una jubilación o pensión, inicio de trámite por maternidad o por la Asignación por Hijo por Discapacidad, entre otros.

«El funcionamiento de esta nueva modalidad será una combinación de algunas oficinas procesando información a puertas cerradas y en el mediano plazo la apertura con un sistema de turnos como se está realizando en las entidades bancarias«, sostuvo la Anses.

Además, la dependencia oficial señaló que «coordinará con los gobernadores e intendentes teniendo en cuenta la situación sanitaria de cada provincia y localidad», entre otras cuestiones.

Sin embargo, y como es nuestra norma, todo sea dicho: Hay que señalar al respecto que gran parte de la responsabilidad de que, no sólo permanezcan cerradas las oficinas, sino que el famoso número de atención al público funcione mal o no funcione, no es de los trabajadores.

Tienen mucho que ver, -y explicar- los gremios que los representan que, a contramano de los mismos trabajadores de Anses, impidieron –y aun impiden- la aplicación de soluciones alternativas como el “home office”, que los mismos agentes conscientes de la necesidad de su labor, ofrecieron incansables veces.

Después de los escándalos protagonizados en dos meses por su antecesor, Vanoli; muchísimos argentinos esperan que la nueva titular encuentre la punta del ovillo.

 

Fuente: Redacción/ Télam