El gobierno nacional define los últimos detalles de la compra de otro lote importante de vacunas, las producidas por la compañía farmacéutica estatal china Sinopharm.

La vacuna de la también conocida como China National Biotech Group, la empresa más grande de su rubro en ese país. La operación de compra podría alcanzar el millón de dosis, una cantidad muy importante que requerirá acondicionar especialmente el avión de Aerolíneas que transporte las vacunas a través de la ruta Buenos Aires-Beijing.Inicialmente, el viaje está programado para el 20 de enero, según explicaron fuentes oficiales, quienes detallaron que el vuelo deberá contar con una serie de autorizaciones muy rígidas debido al fuerte control de la actividad aerocomercial en la capital china desde el inicio de la pandemia.

El jueves, desde el Instituto Malbrán, el ministro de Salud, Ginés González García, informó públicamente sobre el avance de las conversaciones con Sinopharm.

«Estamos negociando con China un millón de dosis para enero y (también) con Brasil, que está produciendo otra de las vacunas de desarrollo chino», anunció, en alusión a las vacunas desarrolladas por Sinopharm y por otro laboratorio chino, Sinovac, que fabrica en Brasil otra inmunización contra el coronavirus, en este caso junto al instituto Butantan del estado de San Pablo.

La vacuna de Sinopharm
La vacuna desarrollada por Sinopharm, cuya sede central está en la propia Beijing, es identificada por las siglas BBIBP-CorV, funciona a partir de un virus inactivado (utiliza la versión muerta del germen que causa la enfermedad) y en comparación con otras inmunizaciones tiene una particularidad que podría ser considerada una ventaja logística: Para su almacenamiento, conservación y transporte no necesita una refrigeración menor a 0 grados centígrados, sino que requiere temperaturas de 2 a 8 grados, condiciones que puede suministrar una heladera común.

Por otro lado, los ensayos clínicos de fase 3 de la vacuna creada por el Sinopharm Group se desarrollaron al mismo tiempo en Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Marruecos, Serbia, Jordania, Perú, Pakistán y también en la Argentina.

A principios de diciembre, la vacuna de origen chino fue aprobada y registrada en los Emiratos Árabes Unidos (EUA) en el marco de los estudios de tercera fase en ese país, y el ministerio de Salud de esa nación informó que había demostrado «una eficacia del 86%» y avaló el inicio de una inmunización masiva.

En la Argentina, los ensayos de la vacuna de Sinopharm contaron con 3.008 voluntarios que participaron de lo que se llama «estudio aleatorizado», es decir que reciben vacuna o placebo por azar, sin que el voluntario o el equipo investigador lo sepan al momento de la inoculación.