El hartazgo de la gente ante los hechos de inseguridad, no se da solamente en nuestro país.

En medio de la polémica en nuestro país por el caso del jubilado de Buenos Aires que, tras ser atacado por tres delincuentes en su domicilio y que posteriormente mato a uno de ellos; se conoció hoy un episodio ocurrido en plena calle de la ciudad de El Alto, en Bolivia que invita también a la reflexión.

La cadena de televisión RT publico el episodio en sus medios electrónicos y redes sociales, mediante un video que obtuvo miles de visitas.

En la ciudad boliviana, a las puertas de un mercado, un sujeto intentó robar a unas mujeres que esperaban a ser atendidas. El hecho fue observado por un soldado que patrullaba en las inmediaciones en el marco de las medidas de seguridad extremas dispuestas por el gobierno de aquel país; el cual reacciono con furia ante el ilícito.

No solo detuvo al sujeto, sino que lo “aleccionó” a fuerza de golpes mientras estaba ya reducido, al tiempo que pedía que llamaran a la policía.

El delincuente, pasados unos minutos y después de unos cuantos golpes recibidos le pide “paz” al efectivo quien, no solo no cesa los golpes, sino que le recrimina su accionar delictivo.

“¡A mujeres estas robando pelo…do!  ¡Como si ellas se pudieran defender! “,le grita el efectivo militar al tiempo que le propina golpes de puño y patadas.

Naturalmente, muchas personas se ubicaron en un lado y otro aprobando y reprobando la actitud del uniformado, pero más allá de esta discusión filosófica y legal en torno al accionar del uniformado; la situación lleva a la reflexión acerca del clima reinante en la ciudadanía en relación con el delito, y lo volátil del “humor social” que, sin dudas, se encuentra a un chispazo del estallido en varios países latinoamericanos. A esta altura, a nadie le caben mayores dudas que ésta es también una consecuencia del encierro y la frustración que provoca la pandemia.

No sabemos cómo termino el episodio de marras; pero intuimos que habrá existido alguna sanción por el exceso para el soldado y –queremos creer- también para el delincuente sorprendido “in fraganti”.

Aquí, en nuestras tierras, mientras se debate en cuanto estudio de televisión existe, sobre si el jubilado que mató al ladrón debe ser penado o no; lo cierto es que, mientras tanto se registraron en nuestro país el asesinato de un empresario de 69 años durante una entradera, y otro jubilado mato también a un ladrón hoy en Mar del Plata.

La inseguridad crece, y eso es un hecho.

Advertencia: las imágenes incluyen violencia explícita.

 

https://www.facebook.com/ActualidadRT/videos/656384395011890/