… es al ñudo que lo fajen”, dice el inmortal José Hernández en el Martin Fierro.

Una máxima que pareciera escrita para el Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

Brasil es, en estas horas, el principal foco del coronavirus en América Latina, con 17.857 contagios, y este jueves las autoridades reportaron 141 nuevas muertes por COVID-19, llevando el total a 941.

No obstante, el mandatario quien recientemente fue abucheado por sus propios conciudadanos al salir de una panadería; insiste en su posición de no declarar una cuarentena general en su país.

Pero, va más allá. Aduce Bolsonaro que se puede luchar contra la pandemia, mediante el uso de la cloroquina, pese a que ninguna autoridad sanitaria recomienda la provisión de cloroquina como protocolo.

Sin embargo, Bolsonaro, al igual que su socio en la tozudez Donald Trump, insistió en cadena nacional sobre las cualidades curativas del remedio contra la malaria como una eventual salvación frente al Covid-19,

Así Jair Bolsonaro, queda cada vez más aislado, política e institucionalmente, en medio de la pandemia de Covid-19.

Insistió en convocar al pueblo a salir a trabajar, culpar por el aumento del desempleo a los gobernadores que toman medidas como la cuarentena y levantar por primera vez una bandera a gran escala: la de la cloroquina como “salvación” ante el coronavirus.

Hay que decir que, en Brasil no todos están locos. La Corte Suprema, cercenó la intención de Bolsonaro de cortar las cuarentenas por decreto en los Estados y ciudades que la dictaron, pero igualmente cada vez más se registran aglomeraciones, personas en las calles y movimiento, ya que, a diferencia de lo que ocurre en Argentina, ninguna medida es de carácter obligatorio.

El presidente brasilero determinó el jueves Santo, el inicio del pago la ayuda de 125 dólares aprobada por el Congreso, contra los 41 dólares ofrecidos por el Ejecutivo, para los trabajadores informales y microemprendedores. Y ocurrió lo mismo que vivimos en Argentina:

El resultado se tradujo en aglomeraciones y filas de hasta dos cuadras en las oficinas de todas las ciudades de la Receita Federal, la AFIP brasileña, de los informales que fueron a regularizar su situación para poder cobrar. Se supone que unos 25 millones de personas sean alcanzadas por las medidas.

En este marco, Brasil sumó otros 141 muertos por causa de la pandemia de coronavirus en las últimas 24 horas y el total de fallecidos llegaba este jueves a 941, con 17.857 casos confirmados, informaron las autoridades sanitarias.

El número de contagios mantuvo la misma tendencia creciente que se ha acelerado en los últimos días y con relación al miércoles, hubo un aumento de 1.930 casos, de acuerdo con el boletín diario de situación presentado por el ministerio de Salud.

Esta visto que, hasta ahora, el ejemplo de lo que ocurre en el mundo no es bastante para el presidente brasileño. 

 

Fuente: Redacción