El Partido de los Trabajadores (PT) de los ex presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, fuerzas de izquierda, 400 movimientos sociales y reconocidos juristas; presentaron hoy un pedido de juicio político para destituir a Jair Bolsonaro de la presidencia de Brasil, por atentar contra la salud pública en la pandemia de coronavirus.

El pedido de juicio político fue entregado en la Cámara de Diputados y constituye el primero de tipo colectivo contra Bolsonaro, con lo cual las solicitudes de destitución por diversos delitos de responsabilidad ascendieron a 32.

“Bolsonaro no es más capaz de estar al frente del cargo. Es un incapaz político y administrativo, es inhumano, no tiene empatía y debe ser apartado lo antes posible porque es una amenaza al país”, dijo la diputada Gleisi Hoffmann, presidenta del PT.

Entre las acusaciones se encuentra el delito de atentar contra la democracia con la participación de Bolsonaro en actos a favor del cierre del Congreso y el Supremo Tribunal Federal y reivindicar la dictadura.

Según el texto, se le pide al presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, del conservador Demócratas, que abra el juicio contra Bolsonaro por su “actuación y pronunciamientos temerarios y antagónicos al esfuerzo del Ministerio de Salud y el Sistema Único de Salud en medio de la pandemia del nuevo coronavirus“.

Maia, sin embargo, hasta el momento se ha negado hasta el momento a aceptar el impeachment.

El proceso de juicio político requiere que el presidente de Diputados lo acepte, se cree una comisión específica y luego pase a votación en el recinto, donde para tener curso precisa de dos tercios de los votos.

El bolsonarismo, en tanto, realiza acuerdos con partidos de la centroderecha, llamado “Centrao”, para que formen un bloque oficialista que impida llegar a los dos tercios a los que pugnan por un juicio de destitución.

Partidos de izquierda con y sin representación parlamentaria también se sumaron al pedido.

Entre ellos el Partido Socialismo y Libertad (PSOL) del ex candidato presidencial Guilherme Boulos, líder del movimiento Sin Techo (MTST) y el Partido Comunista de Brasil, del gobernador del estado de Maranhão, el jurista y presidenciable en 2022 Flavio Dino.

Brasil desde el fin de la dictadura militar en 1985 tuvo dos procesos de impeachment: el primero en 1992 que terminó con la renuncia del presidente Fernando Collor de Mello y el segundo en 2016, con la destitución de Rousseff.

Entre los juristas de renombre que firman el documento se encuentran Celso Antonio Bandeira de Melo, Lenio Streck, Pedro Serrano, Carol Proner y los ex ministros de Justicia Tarso Genro, José Eduardo Cardozo y Eugenio Aragao.

Cardozo fue el el defensor de Rousseff en el juicio político de 2016 iniciado por el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, del Movimiento de la Democracia Brasileña (MDB), hoy preso por cobrar sobornos de contratos de Petrobras y mantener el dinero de las coimas en cuentas suizas.

Analistas sostienen que para un juicio político es necesario que un presidente tenga menos del 18 por ciento de apoyo en las encuestas, algo que no ocurre con Bolsonaro que según los últimos sondeos varía entre 25% y 30% de respaldo.

Bolsonaro se negó a apoyar las cuarentenas y las recomendaciones médicas, a la vez que ha participado de aglomeraciones para contrarrestar a los gobernadores e intendentes que tomaron medidas de aislamiento ante la pandemia, que causa ya más de 18.000 muertos en Brasil.

 

Fuente: Reuters