Mientras yo sea presidente habrá más, esto no es información privilegiada“, dijo el presidente brasileño sobre la operación realizada contra Wilson Witzel, gobernador de Río de Janeiro, al que acusan de fraude en el contrato para la construcción de ocho hospitales de campaña en Río.

Wilson Witzel, un ex aliado del presidente brasileño, sufrió diferentes allanamientos, entre ellos en su residencia oficial, sospechado de fraude en la edificación de hospitales de campaña.

“Habrá más (operaciones contra los gobernadores). Mientras yo sea presidente habrá más, dijo Bolsonaro en su habitual declaración en la puerta del Palacio de la Alvorada, donde conversa con militantes de la ultraderecha, algunos de los cuales rezaron junto a él por la continuidad del gobierno.

“Lo que pasó conmigo va a pasar con otros gobernadores considerados enemigos”, advirtió Witzel, en alusión a la tensión entre Bolsonaro, que no decretó cuarentena, y la mayoría de los mandatarios regionales, que adoptaron diversas restricciones para contener el avance del virus.

La operación de este martes fue autorizada por un juez del Superior Tribunal de Justicia (STJ) en base a un pedido de la fiscalía federal de Río por presunta sobrefacturación y falta de cumplimiento de empresas contratistas del Estado.

Witzel denunció que la operación fue orquestada por el gobierno nacional y acusó a Bolsonaro de “fascista” y de utilizar esa fuerza contra sus rivales políticos.

El presidente de Brasil, por otra parte, es investigado actualmente por el Supremo Tribunal Federal para determinar si utilizó la Policía Federal -órgano autónomo que cumple mandatos judiciales- para acceder a investigaciones y proteger a familia y amigos en supuestos casos de corrupción.

Brasil, en tanto, se convirtió en el segundo país con más contagios (391.222) y el sexto con más muertes (24.512), mientras recrudece la tensión política entre el presidente Jair Bolsonaro y los gobernadores opositores.