Dicotomía: mientras en las diferentes provincias del país carioca los gobernadores extreman medidas por la pandemia de coronavirus, su presidente quiere que reabran rubros como gimnasios y peluquerías.

Brasil sumó  396 nuevas muertes por COVID-19 y la cifra asciende a 11.519 víctimas fatales, en medio de un escenario de disputa entre el presidente Jair Bolsonaro, quien impulsa legalmente la apertura de gimnasios y peluquerías, y los gobernadores e intendentes que están ampliando restricciones y endureciendo el aislamientos social y en plena pandemia que pega fuerte en ese país.

En tanto, los contagios también se dispararon en Brasil, ya que el Ministerio de Salud de ese país informó hoy que los casos confirmados ya son 168.331, cifra que aumentó a ese número por los  5.621 casos nuevos confirmados esta mañana. Por su parte, San Pablo sigue siento el foco principal de contagio del país, con 3.743 muertes y 46.131 casos confirmados, seguido por Río de Janeiro con 17.939 infectados y 1.770 decesos. En esta última ciudad, el intendente bolsonarista Marcelo Crivella bloqueó el tránsito y la circulación de peatones en siete barrios para evitar aglomeraciones, mientras que Pernambucó entró en cuarentena.

Por su parte, Sao Luis, capital de Maranhao, Fortaleza, de Ceará, y Belém, en Pará, comenzaron el bloqueo total ante la inminencia del colapso de los hospitales.

En el estado de Amazonas, se registraron 1035 fallecidos, con la capital, Manaos, colapsada, y una señal de alarma por la contaminación en los poblados indígenas a la vera de los ríos Solimoes y Negro, cerca de la triple frontera con Perú y Colombia.

Precisamente, San Pablo se convirtió hoy en una disputa entre el bolsonarismo y el gobernador Joao Doria.

El presidente Bolsonaro, contrario a las restricciones, determinó hoy por decreto que los gimnasios y peluquerías son actividades esenciales, aunque la medida depende de cada intendente o gobernador.