Valentina es de Buenos Aires y su historia recorre el país. 

La joven de 19 años tiene una gran historia que contar y una meta aún más grande, tras superar el bullying que padeció durante años, hoy busca ofrecer apoyo a quienes se hayan convertido en víctimas de esta problemática. 

Valentina es de Buenos Aires, estudia medicina y lleva adelante un gran emprendimiento. Su historia ya recorre el país, “No estás solo estoy con vos”, es el claro mensaje que busca transmitir. 

“Todo comenzó cuando empecé el jardín y el primer día unas compañeras me dijeron que nunca iba a ser su amiga porque “yo era muy fea”. Tuve sobrepeso, usaba lentes y siempre fui muy blanca, cosas por las que siempre me discriminaron”, comentó la joven en diálogo con “A Media Mañana” emitido por Canal 8. 

Con una realidad similar a la de gran cantidad de niños/as y adolescentes, detalló que “en la escuela privada no encontré contención por parte de los docentes hasta que me cambié a una pública, que también encontré amigas, pero el bullying también estaba. Eran agresiones más que nada verbales”. 

Dejando atrás los primeros años de sufrimiento durante su camino en la escuela primaria, su calvario continuó. “En la secundaria me cargaban por mi actitud, por estar cerca de mi familia, por la forma en que me vestía. Siempre reaccioné con una risa sumisa y sarcástica hasta que llegué a 5º año. Ahí me di cuenta que la gente no tiene porqué hacer comentarios desagradables sobre uno porque cada uno es diferente y la realidad es que nadie está en posición de decir cómo tenemos que ser”. 

Fue el tiempo y el apoyo incondicional de su familia lo que ha ayudado a la joven a superar todos los obstáculos. En medio del acoso escolar, Valentina se ocupó de no preocupar a nadie por su sufrimiento. “Mi familia nunca lo vió porque nunca dí indicios de sufrir bullying porque llegaba a mi casa y me sentía muy contenida por ellos y nunca quise arruinar esos momentos felices con mi sufrimiento de la escuela. Podía soportar sufrir 4 horas en el colegio porque después llegaba a mi casa y me completaban ellos”, aseguró. 

Hoy, lejos de todo lo vivido piensa en su futuro y construye uno mejor para quienes sean víctimas. “Me gusta mucho ayudar  y cuando empecé con las páginas encontré mucha gente que se siente identificada con mi historia y arranqué a decirles que se puede salir de esto, que hay que luchar por lo que uno es y se puede ser feliz y nadie tiene por qué criticarnos o intentar cambiar nuestra esencia”, reflexiona. 

Tantos años de padecimiento se hacen cada vez más lejanos, todo será un mal recuerdo que permanecerá y quedará plasmado en un libro “Bullying: Vive y deja vivir” que está próximo a salir a la venta.

 Quienes necesiten contención pueden comunicarse a través de las redes bullying_estoyconvos.