La mujer era oriunda de Tunuyán.

Fernando Ariel Figueroa, finalmente  pasó el domingo a la cárcel tras ser imputado por el crimen de la oriunda de Tunuyán Adela Raquel Rodríguez. Por el hecho, la fiscal Andrea Lazo lo había acusado por homicidio simple en concurso real con tentativa de homicidio simple, debido a las heridas que le provocó también a la pareja de la víctima fatal, Cristian Fernando Ivars.

Por otro lado, la esposa del principal sospechoso declaró en el expediente y quedó en libertad, ya que no existen pruebas que apunten a que haya intervenido en el hecho de sangre. Esto debido a que su palabra coincidió con la reconstrucción del hecho.

Según trascendió, las dos parejas iban a bordo del vehículo del acusado, quien conducía en estado de ebriedad  y estuvo a punto de chocar en dos oportunidades, cuando regresaban a la zona metropolitana del Gran Mendoza. Esa situación le recriminaron las víctimas y desembocó en una riña.

Según el informe policial, hubo un enfrentamiento a puños entre Ivars y Figueroa. Acto seguido, el conductor dejó a las víctimas a la vera de la ruta y continuó su camino. Pero, a los pocos minutos regresó y los atropelló. Luego, los golpeó con un hacha para terminar de matarlos. Sin embargo, Ivars había quedado inconsciente, pero no había muerto.

El hecho

Fue alrededor de las 7 del viernes cuando un camionero advirtió que Ivars y Rodríguez estaban tendidos a un costado de la ruta 7, en la zona de Uspallata.

El chofer le dio aviso a personal de la Gendarmería que trabaja en la zona, quienes fueron hasta el lugar y constataron que la mujer estaba sin vida.

Allí pudieron constatar que el hombre estaba golpeado, pero seguía con vida. Tras la llegada de policías, entrevistaron a Ivars, quien estaba en aparente estado de ebriedad, y dijo que habían estado en una fiesta, sin poder explicar cómo llegaron hasta esa zona montañosa.