Se trata de Marcos Graín, quien era novio de la víctima.

Marcos Federico Graín (36) fue condenado este viernes a 11 años de prisión por su participación en la violación en manada de Paula Toledo (19), la joven asesinada el 31 de octubre 2003 en San Rafael.

En un fallo unánime, el tribunal encontró culpable a quien era novio de la joven al momento de su violento deceso.

Graín, estaba imputado por el delito de abuso sexual seguido de muerte en concurso ideal con abuso sexual agravado por acceso carnal y por la participación de dos o más personas, en calidad de partícipe necesario.

El fiscal en jefe del departamento, Pablo Peñasco, había solicitado una condena de 25 años de prisión contra el hombre que había sido absuelto por falta de pruebas en 2011. Pero cinco años después, la Suprema Corte ordenó que volviera a ser juzgado, en un debate que recién tuvo su inicio en diciembre del año pasado.

De la pesquisa surgió que Graín actuó como “entregador” de su pareja, ya que la condujo hacia el lugar donde fue abusada en manada por un grupo de amigos suyos, quienes la agredieron de manera brutal para someterla sexualmente.

Según la instrucción, el sospechoso estuvo presente cuando los autores abordaron a la víctima y comenzaron a violarla. Fue allí cuando optó por retirarse del lugar, dejando a su novia a merced de los agresores.

El fiscal resaltó en sus alegatos que testigos dieron cuenta de que Graín estuvo junto a los agresores y Paula, horas antes de su muerte, así como también de la relación de amistad que mantenía con los autores.