Ellos residen en el Hogar Santa Teresita del departamento.

La historia de amor entre Catalina y Daniel comenzó cuando se conocieron en un hogar de Rivadavia, continuó en Tunuyán y ya hacen cinco meses que decidieron casarse.

En medio del amor, la distancia interrumpió la relación cuando Catalina debió ser trasladada a Tunuyán, pero pidió que Daniel la acompañara, “había caído en un pozo depresivo por la ausencia de él, muchas personas intervinieron para que Daniel esté acá conmigo”, comentó en diálogo con Canal 8.

Por su parte, el esposo agregó, “andamos de buena juventud todavía”. En relación a la convivencia de la pareja, “uno se adapta al lugar, con la pandemia, no se puede salir, pero estamos bien”, aseguró.

En plena luna de miel, “esperamos seguir cumpliendo muchos meses y más años juntos”, finalizaron diciendo.