Ante el escándalo suscitado en horas de esta tarde por el enfrentamiento de manifestantes y la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta brindó esta tarde una conferencia de prensa.

Los disturbios se produjeron en inmediaciones de Juncal y Uruguay del Barrio de Recoleta, donde se ubia el domicilio de Cristina Fernández, y donde se concentraron miles de personas para comenzar una «lia de acompañamiento y apoyo» de los militantes a la vicepresidente.

Ante esta novedad que fue anunciada en redes durante dos días, el gobierno de CABA decidió poner vallas de contención en las inmediaciones, lo que desató la furia de los manifestantes.

En este sentido, Larreta dijo: «La paz social y el orden publico son dos principios y valores fundamentales para mi, para nuestro Gobierno y para todo Juntos por el Cambio y para todos los argentinos. Todos los dirigentes políticos tenemos la responsabilidad de contribuir con nuestras acciones y declaraciones a la paz social, y siempre evitar cualquier enfrentamiento entre argentinos. La Ciudad de Buenos Aires, por ser la sede del gobierno nacional, constantemente está atravesada por manifestaciones, marchas y reclamos».

Y agregó «La gran mayoría de esas manifestaciones no tienen nada que ver con la Ciudad. Siempre hemos hecho los esfuerzos necesarios para que convivan el derecho a manifestarse con el derecho a circular. El caso de las manifestación frente a la casa de la vicepresidenta no fue la excepción. El martes a la noche, mientras la manifestación fue pacífica, todos los que fueron a dar su apoyo pudieron hacerlo. Ahora, cuando hubo riesgo de violencia, intervinimos con un gran accionar de la Policía de la Ciudad que evitó que se enfrentaran grupos opuestos».

«A partir de eso, y a lo largo de los días, la situación se agravó. Lo que era una expresión de apoyo se convirtió en un acampe permanente con grupos que se turnaban para ocupar el espacio público con amenazas a vecinos, ruidos hasta la madrugada, gente subiéndose a los postes de luz, parrillas en la calle, fuegos artificiales y una alteración absoluta de la vida en toda la zona. Una cosa es una manifestación y otra cosa muy diferente un plan organizado de ocupación del espacio publico. Eso no lo podemos permitir. Por eso anoche, después de que se desconcentraron los manifestantes para evitar situaciones de tensión, dispusimos un vallado para recuperar el espacio público para todos los vecinos y devolver la vida normal al barrio, después de cinco días de alteración. Siempre con la paz como objetivo. Durante la tarde de hoy, y tras la convocatoria de dirigentes oficialistas, la manifestación se transformó en una situación de violencia donde un grupo de manifestantes empezaron a derribar las vallas, tirar piedras y agredir a la Policía. Tenemos 12 policías que fueron heridos. La Policía actuó con firmeza, con determinación y con profesionalismo. La violencia es el limite. No lo vamos a permitir. Siempre que haya situaciones de violencia, la Policía de la Ciudad va a actuar»

Imagen de archivo

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí