Hace un tiempo volvieron las misas y las distintas actividades religiosas en tiempos de aislamiento. Sin dudas, en este marco la iglesia, sea cual sea  el pensamiento dentro de las distintas creencias, cumple un rol fundamental en la sociedad, sobre todo en cuanto a la afección emocional y espiritual de las personas.

En cuanto a la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Tunuyán, el padre Federico Kahr dio detalles de las acciones en épocas de pandemia, los protocolos en las celebraciones y el papel de esta iglesia en la comunidad durante los últimos meses.

«Hace poco más de un mes que se reactivaron las actividades religiosas en nuestra parroquia, con el correspondiente protocolo que estableció la provincia. Como pautas generales se nos pide que llevemos una lista de las personas que asisten a las misas en cada una de las celebraciones que tengamos. Tenemos que registrar nombre, dirección y teléfono de todos los asistentes», asegura el padre.

En total, a cada misa o celebración religiosa de cualquier tipo, en la parroquia Nuestra Señora del Carmen se permite a asistencia de hasta 30 personas y, como en todos los lugares de asistencia de público, se dispone de alcohol para la higiene de manos y el uso permanente de tapa bocas.

«La gente lo ha comprendido muy bien. Contamos con los colaboradores del equipo de liturgia de nuestra parroquia, quienes han asumido muy bien estas instancias y hacer cumplir el protocolo como corresponde», apuntó el sacerdote.

En cuanto al rol de ayuda social que la iglesia tunuyanina está cumpliendo en esta época de pandemia , el padre Federico aseveró que «esta tarea se está llevando a cabo en dos líneas que se complementan mutuamente. Por un lado, está la ayuda que tiene que ver más que nada con lo material. Desde el inicio de todo esto, Caritas ha tenido un rol importante. Cuando digo Caritas no me refiero a un grupo de personas o un espacio físico, sino a mucha gente que ha colaborado con ese organismo y eso permite que funcione como la parroquia lo necesita en estos tiempos. Así, se ha  logrado asistir materialmente a muchas personas con bolsones de comida, viandas, abrigo. Por otro lado, otra de las ayudas que no debemos olvidar es la parte espiritual, ya que la pandemia también afecta a muchas  personas espiritualmente y desde nuestra iglesia intentamos y nos ocupamos de mantener el espacio que tiene que ver con la fe y con la atención espiritual de la gente. Lo hacemos a través de  de las celebraciones religiosas, también con las misas transmitidas en Canal 8 y en forma digital. Tratamos de llegar con una palabra de esperanza, de fe, una palabra que anime el alma de las personas , porque podemos estar mejoro peor económicamente, pero la pandemia sin dudas nos afecta a todos en el ámbito espiritual y es importante tratarlo».