Con más de 57.000 contagios, el vecino país tiene cifras alarmantes de fallecimientos por COVID-19, potenciados en las últimas semanas. A esta situación, se le suma un sistema de salud al borde del colapso.

Por estas horas, Chile es el otro país sudamericano que está más complicado en torno a la pandemia de coronavirus. El país trasandino ya tiene 57.581 casos positivos y 589 muertes por el virus que azota al mundo, en un país que tiene cerca de 19 millones de habitantes.

Las cifras son en estos momentos preocupantes para las autoridades chilenas, que manejan datos tan abruptos como que cada 32 minutos muere un ciudadano por coronavirus en su territorio. Por otro lado, la cantidad de contagios diarios es una de las mayores problemáticas, ya que en los últimos días se registraron cerca de 4.000 nuevos casos, la mayoría en su capital Santiago.

Con estas estadísticas, el sistema sanitario chileno tuvo que meter mano fuerte en sus hospitales, la mayoría de atención privada, para evitar masivas muertes por la pandemia. El incremento de nuevos infectados diarios demanda más camas de cuidados intensivos y ventiladores mecánicos, por lo que en estos días deberá triplicar estos elementos para que sus centros sanitarios no lleguen a colapsarse de manera crítica. En tanto, el sector privado también deberá elevar su capacidad y la meta es al menos duplicar su volumen de tratamiento que debería estar consolidado para mediados de junio.

La aplicación de la cuarentena total en Santiago y la periferia  fue aplicada recién la semana pasada y el gobierno comenzará en los próximos días una nueva fase esperanto bajar la curva de ascenso que viene teniendo Chile en estos momentos.