Las imágenes de los estudiantes enfrentando a los tanques, el 4 de junio de 1989 dieron la vuelta a todo el mundo.

Fueron tomadas por casualidad por una numerosa comitiva de prensa internacional que se encontraba en Beijing cubriendo el encuentro entre el premier soviético Mikhail Gorbachev y los líderes chinos.

Los estudiantes lideraron las protestas en China en 1989 por una mayor apertura política, esperanzados con que éstas fueran una etapa superior, y natural, de las reformas económicas ya en marcha, como había ocurrido con Polonia y Hungría, hasta llegar a Checoslovaquia y la Alemania Oriental; y que comenzaron en ese agitado año a romper sus lazos con Moscú y anunciar el inicio de sus particulares procesos de liberalización y reforma.

Las primeras manifestaciones fueron desencadenadas por la muerte del dirigente comunista pro reforma Hu Yaobang, el 15 de abril de 1989, y se trasladaron a más de 340 ciudades en todo el país, incluyendo Beijing, la capital.

Sin embargo, temeroso del futuro del régimen, el liderazgo del Partido Comunista Chino (PCCh), cuya cara visible era Deng Xiaoping, el “arquitecto” de la reforma económica, acabó dictando la ley marcial y envió al Ejército Popular de Liberación a aplastar las manifestaciones.

No se sabe cuántas personas murieron bajo el fuego y los tanques del ejército que marcharon para desalojar la plaza de Tiananmen y los muchos otros sitios tomados por los estudiantes en todo el país, pero las estimaciones varían entre 300 y 3.000 personas.

Tal fue el pánico del régimen comunista ante el movimiento estudiantil pro democracia, que aún hoy discutir los antecedentes y efectos de la masacre de Tiananmen sigue siendo un tema tabú en China, como la independencia del Tibet o el movimiento religioso y opositor Falun Gong,

El movimiento estudiantil fracaso. El regimen comunista sigue liderando China.

Ayer, la policía de Hong Kong prohibió la celebración de una histórica vigilia en recuerdo de las víctimas de Tiananmen que desde hace 30 años se realiza en la ciudad.

Beijing había tenido que soportar esta conmemoración sólo porque los habitantes de Hong Kong gozan de un status especial, con mayores derechos y garantías que en el resto de China, de acuerdo al acuerdo de traspaso firmado entre el Reino Unido y China. Pero ese status especial está ahora en jaque debido a una reciente ley de seguridad que el régimen del PCCh ha impuesto en la ciudad.

 

Fuente: EFE