Diferentes historias, familias de escuelas rurales relatan cómo ayudó a todo el grupo familiar contar con la escuela para enfrentar la pandemia.

La educación debió adaptarse a los tiempos de pandemia, buscando diferentes soluciones para continuar garantizando el aprendizaje de cada estudiantes. De una virtualidad total, se avanzó a la semi presencialidad en algunos establecimientos y familias destacaron la importancia de que los chicos vuelvan a las aulas.

“Las tareas en la casa son un caos. Las clases presenciales ayudan en muchas cosas, los padres podemos ir a trabajar mientras los chicos están seguros y aprendiendo. Además, no solo están aprendiendo sino que también desayunan bien. Necesitamos que los chicos vuelvan todos los días a la escuela”, comenta Andrea Molina, mamá de alumnos de la escuela rural Vicente Ortiz de Tres Esquinas en San Carlos. Andrea también contó que muchas familias no están alfabetizadas y no pueden acompañar a sus hijos: “¿Cómo hacen esos padres para acompañar a sus hijos? Realmente no pueden y existen muchas familias así. Ni hablar de las dificultades de conexión. En esta zona, es algo imposible”.

En la misma escuela, la mamá de Dylan expuso que a su hijo pudieron acompañarlo y se atrasó poco con las tareas. Sin embargo, “la presencialidad es una gran ayuda para poder aprender mejor. No hay nada como tener presentes a los maestros”.

La familia Agüero, de la misma institución educativa, expresó que a los niños la mamá pudo ayudarles porque es ama de casa, pero “el profesional sabe cómo llegar a los chicos con la enseñanza. Además, en la casa es muy difícil que se concentren y aprendan. Y en la escuela también comparten con sus compañeros, sociabilizan”.

Por su parte, la familia Molina contó que a veces los chicos no pueden desayunar y que las meriendas son fundamentales, “las necesitamos” expresaron. “Y que vengan a la escuela nos ayuda a ir a trabajar. Podemos trabajar gracias a que los chicos están en la escuela”, explicó la mamá. También agradeció el transporte escolar: “Vivimos lejos de la escuela y el transporte que colocaron también nos ha ayudado mucho”.

“En la clase yo puedo preguntarle al maestro, ver el pizarrón, entender y estar con mis amigos”, expresó uno de los alumnos de mayor edad de esta institución educativa.

La directora de la escuela rural Vicente Ortiz, Carina Troyano, comentó orgullosa que “la escuela tiene el 100% de presencialidad. Vienen todos los chicos. Esto es porque la escuela es fundamental para las familias y también porque el transporte que hemos colocado recientemente ha sido una gran ayuda”, apuntando en reiteradas oportunidades a lo indispensable que fue mantener la presencialidad. La autoridad escolar también agradeció a los docentes: “Tengo un equipo muy comprometido, que siempre está. Todos muy necesarios, para cuando hubo que transitar el año pasado un tiempo sin nada de clases. Fue toda una reorganización”.

En la Escuela Maestros Argentinos, Rosa, mamá de Melania, quiso destacar: “Las clases son esenciales. Tenemos que aprender a vivir con el virus y hacer las cosas cuidándonos. Siempre dijimos eso y agradecimos cuando los chicos empezaron a venir a la escuela. Imaginate cómo me sirvieron las clases presenciales que mi hija fue abanderada”, comentó, orgullosa, Rosa.

Por su parte, Patricia Pérez, directora de la Escuela Maestros Argentinos, manifestó que “los chicos vienen todos muy contentos, ellos necesitan de la escuela. Para que un chico aprenda tiene que haber un lazo. Y aunque los chicos hayan logrado aprender algo en épocas de clases virtuales, la enseñanza es mucho mejor si existe ese lazo afectivo y eso se logra con la presencialidad”, explicó la autoridad escolar.

“Mantener las escuelas abiertas y luchar por las clases presenciales cuando en el país los establecimientos educativos se cerraban es parte del modelo de Mendoza para enfrentar la pandemia, manteniendo un equilibrio y tomando decisiones serias, pensando en el conjunto de la sociedad”, explicó Silvia Cornejo, delegada de la DGE en el Valle de Uco.

 

Prensa Gobierno de Mendoza.