“Dependerá de lo que diga el comité de expertos sanitaristas que asesoran al Presidente» dijo el ministro de Educación, Nicolás Trotta.

No sabemos todavía, tenemos la expectativa de poder volver apenas el comité de expertos recomiende que no hay ningún peligro para la salud de los estudiantes ni de los docentes, y por ende de las familias. Estamos trabajando en ese sentido para saber cuándo va a ser posible volver físicamente a las aulas. Todavía no tenemos la certeza de cuándo va a ser ese momento.

Además, se refirió a la compleja situación que viven los padres con los chicos en sus casas. «Los padres no tiene que asumir el rol de maestros porque no lo son. Tienen que intentar acompañar en la comprensión pedagógica», aseguró Trotta, quien también reconoció que será «difícil saber el impacto de los procesos de aprendizaje» hasta que se concrete el regreso a las aulas.

“Hoy es difícil saber el impacto de los procesos de aprendizaje y sucesivamente se va a conocer al momento de volver al aula. Lo que podemos tener no es un esquema de evaluación de los aprendizajes sino algo más conceptual que puede ser el vínculo del docente con el estudiante, la relación establecida con la institución, cuál es el esquema de organización intrafamiliar que se está dando”.

“El principal objetivo que tenemos es que no se profundice la desigualdad educativa. Ese es el principal motor que tenemos. Por otro lado, acompañar y que la sociedad perciba que hay un gobierno, no solo el nacional, sino con las provincias, que pretende generar una instancia de presencia y acompañamiento”

«El rostro de la desigualdad es muy diverso. Por un lado, hay desigualdad socioeconómica, de accesos a la tecnología y la de las trayectorias de los adultos del hogar para acompañar a los más pequeños. Entonces, creo que todo eso tiene un enorme impacto en la realidad educativa. Vivimos en un país lleno de desigualdades. Las podemos ver y duelen”

La Ley Nacional de Educación habla de 180 días presenciales de clase, pero no contempla esta modalidad que se está llevando a cabo a distancia.

“Estamos en un momento de excepcionalidad y único. Para nosotros la escuela es irremplazable. El trabajo en el aula también lo es. La educación no es un acto individual y sí colectivo. Creo que nada tiene la capacidad de reemplazar al docente, a la escuela y al aula”.

“Llegado el momento de poder volver a las aulas, la educación a distancia será una herramienta y no un fin en sí mismo”, finalizo Trotta; “Pueden tener un esquema de complementariedad, de acompañamiento, pero bajo ningún punto de vista implica una sustitución del modelo educativo y pedagógico que nosotros queremos para el país”.

 

Fuente: A24