Así lo afirmó el primer mandatario mendocino  durante la entrega de nuevas casas del IPV en Rivadavia.

El gobernador Rodolfo Suarez, acompañado del vicegobernador y  algunos de sus ministros, entregó 39 viviendas correspondientes al barrio Rosicler de Rivadavia, actividad que se llevó a cabo con los protocolos sanitarios de prevención de COVID-19.

En este acto, Suarez aseveró: “Esta actividad ha sido muy emocionante. Hace un rato escuchábamos a una de las vecinas que contaba que esperó 22 años para tener su casa propia. Esto es producto del Gobierno anterior y de la buena administración de Rivadavia, que hoy nos permite compartir la alegría con los vecinos en este importante momento”.

“Cuando emprendimos el desafío de gobernar la provincia, nunca se nos ocurrió que íbamos a tener que hacerlo en el marco de esta situación, con tapabocas, con distanciamiento social. Acceder a una casa propia es un momento que trasciende, porque esa casa en un futuro también será de nuestros hijos y de nuestros nietos. Por eso, los que nos dedicamos a la función pública nos enorgullecemos en este tipo de actos”, destacó el gobernador.

El mandatario agregó: “Tenemos el compromiso de seguir haciendo viviendas a pesar de la situación económica que estamos viviendo. Sin bien no vamos a poder hacer muchas cosas con las que soñamos, porque recibimos un gobierno ordenado y con impulso, vamos a priorizar esta política. Vivienda será nuestra prioridad a futuro, como lo será cuidar a cada uno de ustedes de este flagelo como lo es el coronavirus”.

“Seguiremos yendo hacia la normalidad en la medida en la que nos cuidemos”, sostuvo Suarez, tras asegurar que “poco a poco se irán liberando más actividades. Estemos en el lugar que estemos, hay que mantener el distanciamiento y las medidas de higiene. No hay que subestimar a este virus ni pensar que esto ha terminado. Para ello es necesario cumplir con las normas establecidas por el Gobierno”.