Hasta el momento, se habían realizado varios intentos de imponer cambios en el horario de atención al público del comercio en general, que siempre fracasaron. Sin embargo, a raíz de la pandemia la población mendocina se ha adaptado sobre esta necesidad, explicó el senador Diego Costarelli.

Se trata de continuar abriéndonos hacia nuevas etapas, luego de esta crisis inesperada que nos obligó a repensarnos individual, social e institucionalmente“.

Costarelli consideró “Fundamental prepararnos para dar un paso esencial: el de la salida y la recuperación de nuestras rutinas, pero en el marco de una nueva normalidad”.

Esta situación de transición desde la pandemia hacia esta “nueva normalidad” es el punto de inflexión hacia el cambio cultural que necesitamos. Desde el confinamiento hemos podido observar y evaluar con mayor precisión qué conductas que dábamos por ciertas, en realidad, no eran las más convenientes y cuáles sí vale la pena mantener. Salud, seguridad y bienestar son valores que emergen con fuerza. La población necesita de herramientas que ordenen y garanticen, más que nunca, una mejor calidad de vida.

“La situación global que nos toca vivir se traducirá, inevitablemente, en cambios de hábitos”

Mendoza es una provincia en la que siempre se ha impuesto la siesta como sistema indiscutible. No obstante, esta costumbre ha obligado a un doble viaje y una doble circulación de transporte público e individual de entrada y salida en los distintos departamentos, pero sobre todo en el Gran Mendoza, que es dónde se concentra la mayor densidad poblacional. Este hábito, en este contexto de salida de esta grave situación, resulta sumamente desventajoso.

Esta metodología apunta también a una menor movilidad de los empleados de comercio, a un ahorro de energía y a menos hechos de inseguridad, ya que la gente ingresaría a trabajar de día y regresaría a su casa también con luz natural. El horario corrido mejora la eficacia del transporte público de pasajeros, al reducir el congestionamiento del servicio. Creemos conveniente racionalizar nuestros horarios tomando como ejemplo los países de economías más avanzadas y los excelentes resultados que traen aparejadas estas medidas“, explicó Diego Costarelli.

En concreto la propuesta establece el horario de apertura y cierre de los comercios en general para la atención al público, en las jurisdicciones que conforman el Gran Mendoza:

Desde las 9.00 hs a 17.00 hs entre el 20 de Marzo y 20 de Septiembre de cada año, y desde las 10.00 hs a 18.00 hs entre el 21 de Septiembre de cada año y el 21 de Marzo del año siguiente.

Debiendo resguardar días y duración de la jornada de trabajo, el descanso semanal compensatorio, el necesario acuerdo de voluntad del trabajador y a los demás derechos individuales consagrados por las leyes del trabajo.

De ser aprobado el proyecto, quedarían exceptuados: Hípers, Supermercados, Farmacias, Centros comerciales, Agencias de quinielas y juegos de azar, Casinos, Cines, Teatros, Bares, Restaurantes, y Hoteles

Lo establecido no será de aplicación los días 24 y 31 de diciembre, donde la jornada de trabajo concluirá a las 18.00 hs. solo podrán continuar después de este horario los comercios atendidos por sus propios dueños.

El horario de funcionamiento de la Administración Pública Provincial dependiente del Poder Ejecutivo sería desde las 9.00 hs a 14.00 hs. Mientras que la apertura y cierre para la atención al público de las entidades bancarias emplazadas en todo el territorio provincial será desde las 10.00 hs a 15.00 hs.

 

Fuente: Redaccion

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