Aseguran que está “tranquilo”.

Fernando Figueroa está acusado por el crimen de Adela Rodríguez, la mujer que vivía en Tunuyán, y de su pareja Cristian Ivars, a quienes atropelló y atacó a hachazos en Uspallata, hace exactamente una semana.

Hace algunos días, Figueroa brindó una entrevista a un medio mendocino, donde contó en detalle todo lo ocurrido la noche del violento crimen.

Los familiares del acusado, aseguraron que sufre de brotes psicótico, y él también reconoció que estaba en tratamiento. Actualmente permanece alojado en el nuevo penal Estrada, en Capital, pero se espera que sea trasladado a San Felipe, donde estará con el resto de la población penal.

Luego de compartir un asado, la madrugada del pasado viernes se convirtió en una pesadilla para la pareja. Todo se habría originado luego de una discusión en el interior del vehículo donde se trasladaban. Adela Rodríguez, de 46 años, murió en el lugar, mientras que su pareja Cristian Ivars, de 45 años, estaba vivo, pero muy herido y en aparente estado de ebriedad. Fue él quien dio los primeros indicios de lo que había pasado, hasta que horas más tarde encontraron en Uspallata a Figueroa junto a su esposa, dentro de su Renault Scenic, el cual tenía el frente dañado y el parabrisas roto.