El preso pidió en sus redes sociales que absuelvan a Sebastián Romero, que estuvo prófugo durante dos años, tras intentar agredir a policías en el Congreso.

Si un pibe por tirar un ‘tres tiros’ atado a un palo va a ir preso ¿Que hay que hacer con Macri que nos endeudó en 177 mil millones de dólares y sus amigos que fugaron 86 mil millones de verdes al extranjero?”, escribió el dirigente kirchnerista Luis D’Elía en su cuenta de Twitter.

Con ese argumento, exigió la liberación de Sebastián Romero, quien se hizo tristemente célebre tras una fotografía donde se lo ve tirando con un mortero contra policías frente al Congreso.

Desde ese momento, cuando adentro de los recintos se discutía la reforma provisional, en 2017, Romero fue conocido como el “Gordo Mortero” en las redes sociales y se mantuvo prófugo hasta este fin de semana; con una orden de captura de Interpol, cuando lo detuvieron en Uruguay.

Para D’Elía, el mortero que Romero portaba era sólo pirotecnia y, por lo tanto, era inofensivo. Por eso, dijo que se trataba de otro “preso político del lawfare” y pidió la “inmediata liberación” del hombre que fue delegado en General Motors y pre candidato a diputado en Santa Fe.

D’Elía que cumple la condena que la Cámara Federal de Casación Penal ratificó en 2019, estaba detenido en la cárcel de Marcos Paz por la toma de la comisaria 24 del barrio de La Boca, ocurrida en junio de 2004.

La toma de la comisaría 24 ocurrió el 26 de junio de 2004 cuando D’Elía, entonces funcionario del gobierno de Néstor Kirchner, a cargo de la Subsecretaría de Tierras para el Hábitat Social ingresó, por la fuerza y armado, a la seccional para reclamar por el crimen del dirigente comunitario Martín “Oso” Cisneros, asesinado por un vendedor de drogas de la zona.

En noviembre de 2017 terminó el juicio oral y D’Elía fue condenado a cuatro años de prisión por los delitos de atentado a la autoridad, lesiones leves a la Policía Federal, instigación a cometer delitos, privación ilegal de la libertad y usurpación. Luego Casación confirmó la condena y redujo la pena a tres años y nueve meses de prisión.

Posteriormente, obtuvo la prisión domiciliaria por ser del grupo de riesgo en el marco de la pandemia.

 

Fuente: NA